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"Horóscopo"
Basado en Slam Dunk
HanaRu
By Mya
Esto se me ocurrió mientras leía el diario, mas específicamente el horóscopo del mi signo, Aries y decía lo mismo que a Hana, sólo que como novio no tengo no pasó nada.
Una tranquila mañana en la casa de Hanamichi y Kaede, se encontraba el
pelirrojo leyendo una revista en la cama, Ru dormía placidamente a su lado, del
otro tenía a Eros, el gato, un siamés blue point, siguiendo el ejemplo de su
dueño.
Mientras
tanto el ya mencionado pelirrojo estaba muy entretenido, estaba leyendo un
artículo llamado "¿Perfectos compañeros?". En un momento hablaba
sobre la afinidad entre los diferentes signos zodiacales, Hanamichi era de
Aries, pero... ¿y Kaede?. El joven de ojos castaños se puso a pensar
-Veamos, si su cumpleaños es el primero de enero entonces debe ser de... no sé- el muchacho tomó otra revista, pasó rápidamente unas páginas hasta que halló el horóscopo, buscó unos momentos la fecha hasta que por fin la encontró, Kaede era de Capricornio. Volvió con la otra revista y continuó con la lectura. Para su desgracia, el artículo mencionaba que: La pareja ideal de un ariano era otro del mismo signo, un amante perfecto un leonino, el peor enemigo un libriano... ¿Y Capricornio?... sólo buenos compañeros de estudio.
-¿Nada más?. No puede ser, no puede ser que solo tengamos afinidad para estudiar juntos. Pero si somos el uno para el otro- Hana hablaba tan fuerte que despertó a su compañero y al gato que inmediatamente se fue con Kae.
-¿Qué es lo que te pasa, Hana?. Me despertaste, ¿Qué viste?. ¿Un monstruo?. ¿Un fantasma?. ¿A Sendoh?. ¿Qué?- dijo un poco enfadado por haber sido despertado.
-Esto- Sakuragi le entregó la revista señalándole que leyera el artículo.
-¿Qué es esto?.
-Léelo- señaló con voz triste.
-Tu y tus porquerías. ¿Qué debo leer?- el chico de los cabellos de color carmesí le señaló nuevamente el artículo y el párrafo correspondiente, Rukawa comenzó a leer con pocas ganas. Hanamichi estaba a punto de llorar por lo que decía la nota.
-¿Leíste?.
-Espera... listo, ¿Qué con esto?.
-Solo servimos para estudiar juntos- dijo mientras por sus ojos asomaba un río de lágrimas.
-No le hagas caso a esto, es todo un invento. La astrología no es una ciencia, ni siquiera es algo serio.
-Pero... ¿si es cierto?.
-Imposible. Son inventos de los astrólogos, nada de esto es verdad. Así que no preocupes- insistía el muchacho de tez pálida.
-Kaede... .
-¿Qué?.
-¿Estás hablando en serio?.
-Si.
-¿En serio, en serio?.
-Si Hana, en serio, en serio.
-¿Me lo juras?.
-Te lo juro. ¿Puedes calmarte?.
-No sé. ¿En serio es mentira?.
-Que si. No le hagas caso. ¿De acuerdo?.
-Esta bien- Hana tomó nuevamente la revista para seguir leyendo, pero Kaede se la quitó.
-No, no
seguirás leyendo estas idioteces. Hay cosas mejores. Ve a leer el periódico u
otra cosa, todo menos esta estúpida revista, no quiero que te siga llenando la
cabeza con estos inventos.
El
pelirrojo se levantó pesadamente de la cama y se dirigió a la puerta de calle,
la abrió tomó el periódico que estaba en el tapete de bienvenida. Volvió
para la alcoba, donde Kaede lo aguardaba junto a Eros, el joven esperaba la
sección deportes del diario, el gato su desayuno. Sakuragi le dio a su
compañero lo que este deseaba, pero al animalito no le proporcionó nada, por
lo que el felino lo miraba con cara de pocos amigos.
-¿Qué es lo que quieres gato feo?. No me mires de esa manera.
-Meooowwww- maulló fuertemente.
-Si serás, te olvidaste de su comida. ¿Cómo quieres que no se enfade?. A ti no te gusta cuando yo tardo con el almuerzo, pues a él le sucede lo mismo- le reprochó el joven de ojos de zafiro.
-¿Cómo haces para entenderlo?.
-Es mi mascota, lo conozco muy bien.
-Y... entre gatos y zorros se entienden ala perfección.
-Por supuesto, además los monos no entienden nada- ante este comentario el aludido lanzó una almohada que tenía a su lado con la intención de golpear a quien le había dicho eso, pero falló y en su lugar golpeó al pobre gato.
-Este mono es el mas inteligente, por lo que no se ocupa de intentar entender los sentimientos de un pulgoso gato.
-Retráctate- ordenó enfadado Ru.
-No lo haré porque es la verdad.
-Retráctate- insistió.
-No quiero- exclamó el muchacho.
-Como quieras, pero te costará mucho- le advirtió Kae.
- No me importa- y salió del lugar, mientras el otro joven se acostaba violentamente y el gato se acurrucaba en la almohada junto a la cabeza de su propietario.
-Zorro
tonto, mira que atreverse a llamarme mono con tal de defender a ese gato idiota,
yo sabía que lo quería mas que a mi- murmuró mientras se sentaba en un
sillón y comenzaba a echarle un vistazo al periódico.
Lo dejó un momento y se dirigió a la cocina para prepararse el desayuno y preparárselo a su Kaede.
Luego
de unos minutos sirvió café en dos tazas, una tenía un dibujo de un zorro y
la otra una estrella, buscó en las alacenas unas galletas con chocolate que
había comprado, pero no, las encontró, por lo que decidió ir a una
pastelería que estaba muy cerca de allí. Volvió, dejó la pequeña caja con
el pastel sobre la mesa, el otro paquete lo abrió sacado de él unos pequeños
pastelitos de crema, colocó todo de manera muy ordenada en una bandeja y se
dirigió al dormitorio. Dejó la bandeja sobre la mesa de noche e intentó
despertar a su amado suavemente.
-Kae, amor despierta, te traje el desayuno- le susurró al oído, pero el otro joven ni siquiera abrió los ojos- Anda despierta dormilón, no seas tan perezoso corazón y levántate- las palabras de Hana eran muy dulces. Siguió intentando despertarlo pero sin éxito, al final su paciencia, como era de esperarse, se acabó-¡Levántate de una buena vez flojo!-Ru abrió, con muuuuuucho esfuerzo, un ojo, miró a quien le había dicho eso.
-¡Vete
al demonio idiota!- vociferó mientras se daba vuelta y metía la cabeza bajo la
almohada. El muchacho de ojos castaños se quedó petrificado, Rukawa jamás le
había dicho algo así desde que estaban juntos, quizás fue por lo que le
había dicho, es decir "¡Levántate de una buena vez flojo!". Esto,
sumado a lo del puto gato, eran varios puntos en contra. Dejó la bandeja en
donde se hallaba y se marchó con un sentimiento de culpa total y una gran
angustia.
Las
horas pasaban y Kaede ni se apareció, seguía descansando. Lagrimas amenazaban
por salir de los ojos del muchacho pelirrojo, y salieron, lentamente. Tomó el
periódico que había empezado a leer esa mañana, llegó a la sección de los
cómics y el horóscopo, sabía lo que Kaede le había dicho acerca de eso, pero
de todas formas lo leyó.
-"La
luna se encuentra en libra, por lo que se halla también en su oposición. Tenga
cuidado y sea prudente al momento de hablar, puede ser que se produzca un grave
malentendido que ocasione problemas en su relación amorosa"... pero Kaede
me dijo que el horóscopo y la astrología era todo una farsa, no era ciencia,
y, sin embargo, no se equivocó en nada. Si lo hubiese leído antes- se lamentó
el pelirrojo.
Pasaron unos días, Hana seguía sin ver a Rukawa, también continuaba leyendo las predicciones, pero nada bueno aparecía, no hasta unas semanas después, la luna había vuelto a estar en Aries. "Esté atento a toda situación, ésta puede resultar favorable para solucionar cualquier problema", sin embargo, para desgracia de Sakuragi, esa situación no se presentó nunca.
Ante
aquel trato frío por parte de Kaede, el inocente chico de cabello carmesí
decidió irse de aquella casa. Estaba guardando sus cosas en una mochila cuando
sintió al tonto gato acariciarse en sus piernas.
-Tonto gato, si no me hubiese olvidado de ti no me hubiese peleado con él. Pero... ya es demasiado tarde para lágrimas, espero que disfrutes de tu amo- decía con tono triste –Eros, promete que lo cuidarás y lo amarás como lo hago yo, sé que no eres un perro, pero bueno, igual... cuídalo porque lo amo- luego de esas palabras Hanamichi sintió unos brazos que lo tomaban por la cintura.
-Yo también te amo Hana- musitó Kaede apoyando su mentón en el hombro de su compañero –Por favor, no te vayas, no me dejes, te necesito. Perdóname por enojarme.
-Pero... fui yo el que cometió el error, no debes disculparte, mas yo si debo hacerlo.
-No Hana, no te disculpes por algo tan tonto-susurró mientras besaba el lóbulo de la oreja.
-¿Me perdonas?.
-Por supuesto que si- se aferró con mayor fuerza al cuerpo de su amado pelirrojo.
-Pero... ¿viste que el horóscopo tenía razón?.
-Puede ser.
-La tenía, si lo hubiese leído antes... –se lamentaba el joven.
-No le tienes que hacer caso a esas idioteces.
-Pero tenía la razón, toda la razón.
-Mmmm... como tu digas, pero, ¿el horóscopo de hoy te dijo que recibirías un precioso regalo?-preguntó suavemente Kae.
-No, lo único que me dijo era que iba a perder algo, pero no sé qué.
-Pues veo que a veces las predicciones tienen razón- afirmó el muchacho de azules ojos pasando sus manos por debajo de la remera de su compañero.
-¿Por qué lo dices?- interrogó sin entender.
-Porque en este momento vas a perder tu ropa.
FIN
Bueno... terminé otro, sé que no es de lo mejor pero qué puedo yo hacer, al menos la ortografía es buena.
Y se lo dedico a mi gato que también me inspiró un poco en esto ¡Te quiero Ariel!(No, no tomé nada raro)
Nada más...
Si quieren preguntar algo, sugerir algo, o declararme su amor (¡Je!) escríbanme a sensei_canu@hotmail.com
¡Bye!
Sabrina S. "Mya"