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“Algo
contigo”
Basado
en Slam Dunk de Inoue Takehiko
Por
Mya
SenRu
“¿Hace
falta que te diga que me
Muero
por tener algo contigo?”
Caminaba
tranquilamente por la playa, todavía estaba amaneciendo. El cielo estaba
preciosamente decorado por colores rojizos, anaranjados y amarillos... era un
precioso amanecer. El astro rey aún no aparecía completamente en el cielo,
continuaba casi oculto tras el horizonte.
El
agua del mar mojaba sus pies descalzos, llevaba los pantalones remangados
para no mojárselos, sus tenis de basketball los llevaba en su mano, además traía
puesta una playera color blanco. El viento jugaba con sus negros cabellos llevándolos
de aquí para allá.
Lo
vio desde lejos, su figura era demasiado conocida para él. Corrió hasta
alcanzarlo...
-Hola,
¿cómo estás Rukawa? -dijo amablemente Akira.
-Hmmm...
-fue la única respuesta de Kaede, a él no le agradaba Sendoh, para él sólo
era un oponente... nada más...
-Veo
que a ti tambien te gusta venir temprano a la playa- en su rostro se dibujaba
aquella sonrisa divina que lo caracterizaba. Al ver que Ru no le respondería
continuó -A mí me agrada venir a pescar... es muy relajante...
Rukawa
lo miró a los ojos -No me interesa.
Sendoh
lo miró, aquellas palabras dolieron más que los golpes en la mano cuando
intentaba estrechársela luego de un partido. Volvió a sonreír -Y jugar un uno
contra uno... ¿Te interesa?...
Kaede
lo miró nuevamente, era una buena oferta, a pesar de ser un idiota era bueno
jugando al basketball -Hmmm... está bien. Pero espérame.
Luego
de unos momentos, Kae volvió. Ya traía puestos sus shorts, los tenis y una
remera sin mangas. Akira sonrió. Ambos comenzaron a caminar juntos hasta el
lugar en el cual el zorrito había dejado su bicicleta. Cuando llegaron, se subió
a ella, miró a Sendoh -Ni creas que te llevaré.
El
chico solamente sonrió -Entonces deberás esperarme en el parque.
-Estás
loco. Me dormiré- el chico de ojos azules suspiró resignado -Sube -Akira le
hizo caso y subió a la bicicleta -Sujétate, pero no te aproveches- el
puercoespín sonrió nuevamente y se sujetó de la cintura del zorrito.
Apoyó
su mentón en el hombro del muchacho de Shohoku -No te pongas tan cerca- le dijo
éste.
-Lo
siento mucho- Sendoh se acomodó y se quedó sentado ‘correctamente’ hasta
que llegaron al parque.
Akira
y Kaede sacaron de su bolso un balón de basketball.
-Jugaremos
con el mío- dijo Akira.
-No,
seguro tiene algo raro. Jugaremos con este y se acabó.
Se
pararon en medio de la duela. Piedra, papel o tijeras. Ganó Sendoh, papel
contra piedra.
Estuvieron
largo rato jugando, Akira jugaba demasiado bien y, aunque Kaede se esforzara por
sobresalir nunca llegaba para alcanzar su puntaje. Y si lo hacía no podía
mantenerlo. Al final, ganó Sendoh como era de suponerse. Rukawa tomó sus cosas
y estaba por irse...
-¿No
quieres la revancha?
El
chico de ojos azules lo miró... dudó unos segundos y luego se fue -Hoy no. Se
me hará tarde...
El
puercoespín se quedó mirándolo mientras se alejaba pedaleando. Se sentó en
medio de la duela.
-¿Por
qué no me permites conocerte? ¿Por qué eres tan antisocial? -preguntó en voz
baja el chico de ojos color violeta.
Luego
de esto volvió a su casa y después fue a la escuela.
Kaede
hizo lo mismo.
Las
horas pasaron y llegó el entrenamiento. El capitán Miyagi los tenía
entrenando al máximo. Todos estaban agotados, excepto Rukawa.
-Oye
kitsune... ¿acaso eres de otro planeta? Hasta YO me cansé con el entrenamiento
-le dijo Hanamichi haciendo pequeñas pausas debido a que estaba muy agitado.
-Todos
deberían seguir el ejemplo de Rukawa. Son unos flojos, no resisten nada.
Debiluchos... -les reprochó Ryota...
-Jejeje...
pero si tú estás igual o peor que nosotros Ryota -dijo el pelirrojo...
-Capitán...
Hanamichi... capitán...
-Bah...
deja de hacerte el capitán Ryota... que en realidad debería serlo yo- dijo
Mitsui.
-Noooo...
yo debería ser el capitán- todos miraron a Hanamichi.
-Eres
un do’aho -murmuró ese chico que parecía de hielo.
-Grrrr...
cállate zorro apestoso, nadie te pidió que opinaras...
-Estúpido...
-Basta...
-No...
-Basta...
-No...
-Grrr...
te odio maldito Rukawa- Hana se abalanzó sobre el chico de ojos cerúleos y
comenzó a golpearlo. Por supuesto que Ru no se quedó de brazos cruzados y
también comenzó a golpear al pelirrojo.
Tuvieron
que separarlos, a cada uno lo sujetaban más o menos tres personas.
Desgraciadamente, no estaba Kogure para detenerlos con su ‘bueno muchachos,
tranquilícense, por favor.’. Ni Akagi para darle un golpe a cada uno y
calmarlos.
-Dios
santo. Ustedes no cambian más. Se quedarán sin entrenar.
-Pero...
-Ok,
ok. Tú sí entrenarás Rukawa. Pero tú, Hanamichi, no lo harás hasta que
aprendas a comportarte.
-Pero
Ryota... es injusto...
-No
lo es...
-Sí
lo es... eres un elitista... elitista, elitista, elitista...
-Cállate
o no practicarás durante toda la semana- ante tal amenaza a Sakuragi no le quedó
más remedio que sentarse y ver como los demás entrenaban, especialmente ese
maldito zorro.
Cuando
el entrenamiento terminó todos salieron, había alguien afuera, esperaba a un
zorrito. Cuando éste salió se llevó una gran sorpresa.
-Hola
Rukawa.
-Hmmm...
-Jajaja...
parece que eso fuera lo único que sabes decir...
-Estúpido
-murmuró con mal humor.
-Veo
que tuviste otra de tus peleas -dijo cuando vio todas las curitas que Kae traía
en su rostro.
-¿Qué
quieres?...
-Saber
si mañana estarás en el parque o en la playa.
-¿Para
qué?...
-Quiero
seguir jugando...
-¿Por
qué yo?...
-Porque
juegas muy bien...
-Aún
así no te puedo ganar...
-Pero
me cuesta obtener la victoria...
-No
me interesa...
Sin
darse cuenta Kaede había comenzado a caminar junto a Sendoh. Sakuragi los vio -¿En
qué andarán estos dos? Un zorro autista y un puercoespín medio raro... ¡juntos!
Que extraño... -si pensarlo dos veces Hana comenzó a seguirlos.
Kaede
y Akira continuaron caminado -¿Por qué me sigues?...
-No
te sigo, te acompaño.
-Sé
donde queda mi casa.
-Sí,
pero yo no.
-Eso
no te interesa.
-Je...
si no me interesara no intentaría averiguarlo.
-Hmmmm...
El
pelirrojo, quien venía escondiéndose unos pocos metros detrás vio que estaban
cerca de la casa del zorro -¿Qué piensan hacer ahora? -recordó que Ru vivía
sólo con su madre y que ésta nunca estaba en la casa, y no se le cruzó otra
idea que... -Mmmm... estos dos esconden algo extraño... tengo que averiguar...
jejeje... quizás pueda conseguir algo para chantajear al zorro... jejeje...
Mientras,
Kaede estaba por entrar en su casa, Akira en la puerta.
-Ni
sueñes que de dejaré entrar...
-Que
malo eres...
-Y
tú eres un molesto...
-Está
bien, entonces te veo mañana...
Kaede
no contestó, sólo cerró la puerta antes de que Sen terminara de hablar...
Akira,
un poco molesto quizás, comenzó a caminar en dirección a donde se hallaba
Sakuragi, quien intentó esconderse detrás de un arbusto para que el puercoespín
no lo viera.
-¿Qué
haces por aquí Sakuragi?...
-Ehhhh...
Ahhhhh... es que... yo vivo por aquí... es todo... -decía Hana completamente
nervioso -No deberías ser tan entrometido Sendoh...
-Está
bien. Adiós- cuando Akira estuvo a menos de una cuadra de allí Hana comenzó a
correr en dirección a su verdadera casa... El chico de extraño cabello volteó
y lo vio correr -Y me dices a mí que soy entrometido...
Mientras
tanto, en casa de Rukawa...
-¡Dios!
Que tipo tan molesto... ¿para qué querrá jugar conmigo?... sabe que no me cae
bien... ¿para qué me molesta?... tanta mala suerte tengo... -se quejaba Ru
mientras se duchaba.
De
repente, el teléfono suena...
-¡¡¡Riiiiiiiiinnnnnnnnnnnngggggggg!!!
-Dios
¿Quién carajo es? -Kaede salió de la ducha, se puso una toalla alrededor de
la cadera y salió para atender el teléfono -Hola...
---Escucha
muy bien Rukawa. No quiero que entrenes con Akira. Así que no lo hagas. ¿Has
entendido?... ---
-Primero:
¿Quién eres? Y segundo: yo no quiero entrenar con ese tipo, él solo es el que
quiere entrenar... yo no lo soporto... pero le quiero ganar
-Pero...
no te conviene ganar...
-Déjame
en paz... -Rukawa cortó la comunicación y dejó el teléfono descolgado.
---Maldita
sea. Ya verás Rukawa--- mascullaba Koshino luego de haber arrojado el aparato
telefónico al piso debido al enojo...
Y
en la casa de Hana...
-Tengo
que averiguar en qué andan esos dos, no sé por que pero lo tengo que
averiguar... pero... ¿cómo?... piensa, piensa, piensa, ¡Sí!... el zorro
siempre entrena en ese parque que está cerca de la playa... entonces iré...
además a esa hora siempre entreno... jejeje... vamos a ver qué es lo que hacen
ese kitsune apestoso y ese estúpido Sendoh... mmmm... que rico -Hana estaba
hablando solo mientras comía un sándwich de atún... -Está decidido. Mañana
iré a donde entrena el zorro y veré que pasa... jejejeje... la cámara fotográfica
me será muy útil...
Luego
de esto, el pelirrojo se levantó y estaba por ir al escritorio cuando sonó el
teléfono. Atendió.
-Hola...
-Hola
Hanamichi. Te gustaría venir esta noche a casa... tendremos una reunión con
los muchachos...
-Mmmm...
no lo sé Johei, mañana tengo que madrugar...
-No
será hasta más de las tres de la mañana...
-Mmmm...
está bien... ¿es en tu casa?...
-Sí...
-Entonces
iré.
-Genial.
Te espero a las ocho y media.
-Bien,
nos vemos. Adiós- Hana colgó y siguió con lo que estaba haciendo, o
comenzando a hacer... -¿En qué lugar estará?...
Y
en la casa de Akira...
(Cantando...)
-Pink it was love at first sight… Pink when I turn out the light… Pink gets
me high as a kite… and I think everything is going to be all right… no
matter what we do tonight…
-Basta
Akira… deja de aullar, quiero terminar los ejercicios...
-Pero
Yui...
-Basta...
no sé qué te está pasando. Entre tus conciertos y tus chistes malos no sé
con cuál quedarme... estás raro hermano...
-¿Te
parece?...
-Definitivamente...
estás muy distraído, no sé que estará pasando por esa mente tuya... seguro
que nada bueno...
-¡¡¡Hey!!!...
-No
me digas... es verdad... -la chica deja de mirarlo por un momento y continua
haciendo sus ejercicios de matemáticas... de repente lo vuelve a mirarlo -Por
cierto... ¿desde cuándo te gusta Aerosmith?...
-¿Eh?...
-Nada...
olvídalo...
-No
sé de qué hablas... oye Yui...
-¿Qué?
-le pregunta la chica sin dejar de escribir...
-¿Sabes
en dónde guarda papá ese perfume tan bonito que le regaló mamá?...
-Ni
creas que te lo diré...
-Anda...
-No...
-¿Cuánto
quieres?...
-Seiscientos...
-¡Hey!...
es más de la mitad de mi mesada...
-Yo
no digo las cosas gratis...
-Grrr...
aprovéchate porque es algo muy importante... -Akira se va un momento del
escritorio y luego vuelve -Aquí tienes. Seiscientos. Si no me crees cuéntalos...
-le dá el dinero a la joven quien comienza a contarlo...
-Está
en su habitación, sobre el mueble... jeje... deberías haberlo buscado antes de
preguntarme a mí... pero bueno...
-Demonios...
-Sendoh salió del lugar en dirección a la habitación de sus padres.
~*~*~*~
Eran
las cinco y media de la mañana, Akira se había levantado temprano y había ido
al parque, lo malo fue que se quedó dormido mientras esperaba a Kaede.
Hanamichi también estaba allí, sentado en una de las ramas de una árbol,
también esperando al zorro.
Y
Rukawa estaba en su casa, tirado en la cama durmiendo plácidamente, sin saber
la hora ni recordar que tenía que ir a entrenar. Por suerte todavía era
temprano.
Una
hora después Sendoh sintió que alguien lo pateaba.
-Hmmmm...
¡ay!... ¿qué?... ¿qué pasa?...
-Estúpido...
-Ah...
Rukawa... lo siento…
-¿Qué
haces aquí?...
-Hoy
tendremos la revancha... no quería hacerte esperar...
“Idiota.
¿Por qué demonios no dejas de molestarme? ¿Qué carajo tienes en mente? No
quiero que me involucres en ninguna de tus locuras... ” pensaba Ru mientras
miraba al puercoespín. -Levántate...
Como
le fue posible, Akira se levantó y sacudió un poco su ropa... -Listo...
-Mmmm...
¿vas a jugar o te me vas a quedar mirando como idiota?...
Sendoh
no se dio cuenta de cómo estaba mirando a Ru, al parecer no lo estaba mirando
de manera normal, debido a que realmente le molestó al chico de Shohoku.
-¿Qué?...
-Que
dejes de mirarme así...
-¿Así
cómo?...
-Como
si... no sé... pero deja de mirarme... ¿vamos a jugar o qué?...
-Está
bien, está bien... que poca paciencia tienes...
El
sonido de los rebotes del balón contra la duela, despertó a Hana que aún
estaba en una rama y que se había dormido allí mientras esperaba a que ese
kitsune apestoso llegara...
-Genial...
el zorro ya llegó... veamos qué demonios hacen...
De
repente Sakuragi oyó una voz muy cerca de él...
-Maldito
seas Rukawa... más te vale que pierdas...
El
pelirrojo miró hacia su derecha, detrás del grueso tronco del árbol, allí
estaba Koshino... pero... ¿qué hacía?...
Como
un verdadero mono, Hanamichi trepó hasta quedar en una rama que estaba un poco
más arriba que en la que estaba sentado el número seis de Ryonan. Le tocó la
cabeza con la punta del pie... -Hola...
-Shhhhh...
cállate... que nos verán- decía el chico de cabellos oscuros sin mirar a
quien lo había tocado. Momentos después se dio cuenta de que había alguien más.
Dirigió su mirada hacia arriba y vio a Hana con una cámara fotográfica en su
mano izquierda -¿Qué haces tú aquí? -preguntó en voz baja...
-¿Qué
haces tú en este lugar?...
-Aparentemente
lo mismo que tú...
-Yo
estoy espiando a Akira... pero cállate y no le digas a nadie que me viste aquí
...
-Mi
silencio no es gratis...
-Maldito
Sakuragi... ¿Cuánto?...
-Luego
arreglamos... observemos el partido...
-¿Tú
que haces?...
-¿Te
interesa? -interrogó el pelirrojo y al obtener una repuesta afirmativa -Busco
algo para chantajear al zorro...
-¿A
Rukawa?...
-Eso
dije... por cierto... ¿qué sabes tú acerca de estos dos?...
-Te
cuento solamente si no me cobras por no contar que estoy aquí...
-Mmmm...
Ok... cuéntame...
-Bien…
según lo que yo sé... como buen amigo de Sendoh que soy... él está
intentando conseguir “algo” con Rukawa...
-Ahhh...
entiendo... pero... eso significa que el puercoespín es...
-No,
no es gay si eso es lo que crees, a él le viene bien cualquier cosa... no lo
entenderías...
-Sí,
sí lo entiendo...
-Bueno,
cállate y no me distraigas...
-Pero...
¿por qué estás espiando?... ¿estás celoso?...
-¡Hey!...
eso no te incumbe... lo mismo te pregunto...
-Yo
ya te dije... busco algo para extorsionar al zorro... ahora dime por qué estás
tú... no creo que desees chantajear a tu amigo...
-Cállate...
-Estás
celoso, estás celoso...
-Basta...
¿qué si lo estoy?...
-Nada...
estás celoso, estás celoso porque Sendoh quiere conquistar al kitsune y no a
ti... jajajaja...
-Cierra
la boca, estúpido, nos van a ver...
-Ok...
¿Qué? ¿Ya terminaron?...
-Eres
un idiota, si no me hubieses distraído podría haber visto lo que pasó y quién
ganó... maldita sea...
-No
te quejes... que estoy en la misma situación que tú...
-Sí,
pero tus intereses son otros...
-Es
verdad... pero igual...
-Bueno,
cállate que quiero oír qué le dice antes de irse...
-Tendrás
que esforzarte más Rukawa... hoy jugaste mejor que ayer, pero todavía no me
puedes ganar... practica más... -le dijo Sendoh con esa bella sonrisa que lo
caracterizaba...
Kaede
no le respondió... guardó su balón en su bolso, volteó y miró fijamente al
muchacho de Ryonan -Mañana te derrotaré... -luego de esto, se montó en su
bicicleta y se fue del lugar. Akira se quedó allí mirándolo mientras se iba
-Ojalá me derrotes, así podré decírtelo...
~*~*~*~
Los
días pasaron, cada mañana Kae y Sendoh se encontraban en ese parque para
jugar. Habían pasado más de dos semanas y Ru todavía no le podía ganar al
otro muchacho. Por esto comenzó a ir todas las mañanas para intentar ganarle,
pero el chico de ojos violáceos era muy buen jugador y, a pesar de que se
esforzara lo más que podía, no lograba superarlo. Comenzó a obsesionarse por
alcanzar la victoria aunque sólo fuese una vez y empezó a entrenar más que
nunca. Hacía un gran desgaste de energía y todo su tiempo lo ocupaba en
entrenamientos... afortunadamente sí le restaba tiempo para poder comer algo y
no desmayarse. Aunque realmente no le importaba. Sin embargo, a su madre sí,
además ella era nutricionista y siempre lo obligaba a mantener una buena
alimentación y todas esas cosas...
Fue
un miércoles. Kaede estaba practicando, eran las cuatro y media de la mañana y
no había nadie despierto, sólo él... jugó solo más de una hora y media.
Hasta que el chico de peinado extravagante llegó.
-Hola
Rukawa -dijo el chico mientras se acercaba.
-Quiero
jugar... apresúrate- Rukawa continuó realizando tiros y encestando todos y
cada uno de ellos mientras Akira se quitaba el buzo para estar más cómodo.
-Juguemos...
Rukawa...
-Hoy
te venceré... cueste lo que cueste...
Hicieron
el típico “piedra, papel o tijeras”, el cual ya se había convertido en
casi un ritual. Kaede sacó tijeras y Akira papel.
Comenzó
el chico de Shohoku.
Esta
vez realmente parecía que Ru conseguiría la victoria, era como si el alma se
le fuera en cada jugada, en cada tiro, en cada salto. Akira estaba
verdaderamente impresionado, apenas le había podido quitar el balón tres
veces... Rukawa se había esforzado mucho.
Mientras
tanto, fuera del parque había dos personas que estaban pensando en cómo
acercarse para ver lo que sucedía sin ser vistos. Al final, se escondieron tras
unos grandes arbustos, movieron un poco las ramas para mirar a través de ellas.
Quedaron
sorprendidos al ver a Kaede. Parecía un profesional.
-Estúpido,
no ganes... no sabes lo que te espera si lo haces- murmuraba Hiroaki...
Hanamichi
lo miraba... ya sabía que si Sen era derrotado le diría a Rukawa lo que sentía,
o en su defecto, lo que quería... a él le convenía que lo hiciera, pero a
Koshino no...
Finalmente,
Rukawa se lució por completo: luego de esquivar a Sendoh saltó de espaldas al
tablero y clavó el balón en la canasta... una diferencia de quince puntos a
favor de Rukawa dio por terminado el ‘uno a uno’...
-Al
fin me has ganado...
-Dije
que lo iba a hacer...
-Realmente
te luciste... lo hiciste muy bien Kaede- le dijo Akira mientras se acercaba al
muchacho de ojos azules y apoyaba sus manos en sus hombros...
Kaede
lo apartó -No me toques y no me llames por mi nombre...
-Pero...
-Basta...
-Ru estaba por irse y Sen lo tomó por el brazo.
-Debo
decirte algo...
-Díselo
a otro...
-No
puedo...
-No
molestes...
-Es
importante...
-Entiende.
No me interesa...
-Pero...
-Grrrr...
dilo... pero apúrate...
-Desde
hace unos meses y más en estos días, me he dado cuenta de un montón de cosas,
desde que...
Rukawa
lo interrumpió -Ve al grano...
-Quiero
intentar algo contigo...
Kaede
lo miró, si no hubiese sido él se hubiese reído del jugador de Ryonan -¿Estás
loco?...
-No...
-¿Entonces?...
-Lo
que escuchaste...
-No
digas idioteces...
-No
lo son... realmente me gustas...
-Yo
me voy de aquí...
-Por
favor, no lo hagas...
-¿Por
qué no?...
-Quiero
una respuesta...
-¿Acaso
no te has dado cuenta?...
-Dímelo...
-No
quiero nada contigo...
-¿Por
qué?...
-Porque
no...
-No
es una respuesta...
-Déjame
de joder... ya he dicho que no y es no...
-Pero...
-Búscate
otro...
-No
puedo...
-Ya
cállate... -Rukawa comenzó a alejarse del muchacho de ojos violeta.
Sendoh
lo miró unos segundos y luego corrió tras él -Rukawa... por favor...
-Ya
te he dicho. Déjame en paz...
-No
puedo...
-¿Comenzarás
con lo mismo?...
-Si
es necesario...
-¿Qué
es lo que tengo que hacer para que te alejes de mí?...
-Darme
una oportunidad...
-Ni
loco...
-Entonces
deberás acostumbrarte a que te persiga todo el día.
-No
lo harás...
-Eso
es lo que crees...
-Dios...
-bufó. Estaba comenzando a ceder, realmente Sen era insoportable. Esa cara de
estúpido, esa sonrisa, esa voz, y ese carácter eran realmente molestos. Con sólo
imaginar el martirio que sería tenerlo todo el santo día persiguiéndolo le
daban ganas de tirarse por una ventana. Suspiró resignado... -¿A qué te
refieres con ese ‘algo’?...
Akira
casi salta de alegría... Kaede estaba accediendo -Tú sabes una relación, algo
más que amigos...
-No
somos amigos...
-Lo
sé... pero tú sabes...
-Sí...
entiendo... no lo sé... yo no sirvo para esas cosas...
Sendoh
sonrió -No te preocupes, yo te enseñare...
-No
me asustes... te aclaro que si salgo contigo es porque no te quiero tener
persiguiéndome todo el día, es todo...
-¿Estás
seguro? -preguntó el muchacho de cabellos en punta...
-¿Qué?...
claro que sí...
-El
sábado iré a tu casa...
-Como
quieras...
Mientras,
detrás de los arbustos...
-¡Puta
madre! Rukawa... estúpido... mentiroso, traidor, te odio... dijiste que no te
interesaba... por qué ganaste... y tú Sendoh eres un cualquiera... olvídate
de que somos amigos... Grrrrrr... -mascullaba enfadado Hiroaki mientras Sakuragi
lo miraba. Él por su parte estaba conforme, había conseguido unas muy buenas
fotografías para extorsionar al zorro...
Sintieron
una mano apoyarse en su hombro, voltearon sincronizadamente y vieron a Akira y a
Kaede...
-¿Qué
decías Hiroaki?... -preguntó Sendoh mirándolo fijamente...
-Nada
Akira -enojado se marchó sin volver a voltear.
-¿Y
tú que haces aquí do’aho?...
-¿Eh?
¿Qué?... ¿Qué pasó?...
-Dame
la cámara...
-No
quiero...
-Haz
lo que quieras... no me interesa...
-¿Ni
siquiera las fotos que podrían comprometerte?...
-No
hay nada que me comprometa si las tomaste durante estos días...
-Eso
es lo que crees...
Rukawa
encogió sus hombros y luego se marchó.
Hana
miró su reloj, eran las siete, en media hora comenzaban las clases. Tenía que
correr para llegar a su casa, cambiarse y salir para la escuela.
Kaede
por su parte, tenía el uniforme en su mochila. Llegó a la escuela y se dirigió
a los vestidores del equipo de basketball. Se duchó rápidamente y se puso el
uniforme escolar.
Las
clases pasaron rápidamente y la hora del entrenamiento llegó.
Todos
estaban jugando bastante bien, Kaede volvió a jugar como antes, ahora que había
vencido a Sen se sentía más tranquilo... Ryota se decepcionó, se había
esforzado tanto quién sabe para qué y ahora ya había vuelto a la
normalidad...
Uno
de los jugadores de primero estaba realizando un tiro cuando sintieron un extraño
ruido. Voltearon para ver y pudieron apreciar que el zorrito estaba tirado en el
piso. Todos corrieron para ver qué le pasaba.
Ryota
se acercó y miró a Ru, estaba respirando tranquilamente, los ojos cerrados:
estaba dormido.
Lo
despertó y, luego de haber recibido un par de golpes por parte del chico de
ojos azules, lo dejó ir a su casa.
~*~*~*~
El
sábado llegó, eran las nueve de la noche. En casa de Rukawa la madre estaba
por irse y él dormía tranquilamente en su habitación.
El
timbre sonó, la mujer que estaba lista para salir abrió la puerta. Se encontró
con un muchacho más alto que su hijo, morocho, unos preciosos ojos y una
encantadora sonrisa...
-Buenas
noches... ¿Se encuentra Kaede?...
-Sí...
-la mujer se dio vuelta y llamó a su hijo. Al ver que no aparecía y que se le
estaba haciendo tarde, decidió dejar pasar a Sen -Siéntete como en tu casa,
Kaede está en su alcoba. Discúlpame, pero debo irme -la mujer dejó pasar al
muchacho y luego se marchó.
El
jugador de Shohoku se levantó, traía puesto un pijama azul marino con pequeñas
figuras de estrellas y lunas en color blanco y estaba restregándose los ojos.
-Bonito
pijama Kaede...
-¿Qué
haces aquí?...
-Que
poca memoria tienes... el miércoles, luego de que me ganaste y estuve tratando
de convencerte, te dije que vendría a tu casa...
-Ah...
pero... no recuerdo nada... no quiero que estés en mi casa...
-Lo
lamento... pero tú dijiste que estarías conmigo a cambio de que yo no te
persiguiera todo el día...
-¿Cuándo
dije eso?...
-El
miércoles...
-No
te creo...
-Pero
lo dijiste...
-¿Qué
quieres?...
-Nada
especial... sólo algo...
-¿A
que te refieres con ese ‘algo’?...
-Tú
sabes...
-No
quiero... pero a cambio de que no me persigas... me sacrificaré... todo sea por
mí... además puedo aprovecharlo...
-Jaja...
así se habla Kaede...
-No
me llames así...
Akira
se acercó al chico de ojos azules y lo abrazó... -Tendrás que
acostumbrarte...
-No
quiero...
-Está
bien, entonces te diré Ru...
-No
me agrada...
-¿Kae?...
-No...
-¿Cómo?...
¿amor?...
-Te
golpearé si sigues diciendo estupideces... llámame Rukawa...
-Pero
no me gusta llamarte así... es muy formal... prefiero decirte Kaede...
-Ok,
ok... lo que quieras... pero no me abraces...
-No
quiero... se siente muy bien tenerte entre mis brazos... eres como un osito de
peluche...
-¡Hey!
¿Qué te pasa?...
-Es
que eres muy lindo... -diciendo esto Akira comenzó a darle pequeños besos en
la mejilla...
-Basta...
déjame... no me beses... -Kae se soltó de los brazos del chico de Ryonan
-Raro...
-Lo
que tú digas... pero verás que con el tiempo te acostumbrarás y te agradará...
-Lo
dudo...
-Verás
que sí...
-Tengo
una idea...
-Dime...
haré lo que deseas...
-Prepárame
la cena... después de haber dormido catorce horas seguidas tengo un poco de
hambre...
-¡¿Catorce?!...
-Sí...
ahora prepárame la cena que para eso son las esposas...
-¿Esposa?...
-Quiero
llamarte así...
-Lo
que tú digas... Akira se dio vuelta y comenzó a caminar hacia la cocina. Ese día
Kaede lo trató con extrema frialdad, lo obligó a cocinarle y luego le pidió
que se fuera... Akira sólo se limitaba a reírse, sabía muy bien que pronto se
acostumbraría. Y así fue...
los
días pasaron, Sen iba todas las noches a la casa de Rukawa y éste ya se estaba
acostumbrando y cada vez lo trataba mejor. Una noche, luego de que Ru le pidiera
que le hiciese algo de comer Akira se dirigía a la cocina, repentinamente,
sintió que alguien lo abrazaba... obviamente era Kaede...
-Y
ahora ¿qué es lo que te sucede?...
-Nada...
me he estado acostumbrando a estar contigo...
-¿Lo
ves?... te dije que te agradaría... pero...
-¿Qué?...
-preguntó sonriendo el muchacho de ojos azules...
-Eres
diferente... estás sonriendo... y me estás tratando mejor de lo que creí...
-Es
que en mi casa soy diferente al que todos conocen... además ya me he adaptado a
que estés aquí y puedo comportarme de la manera en que me comporto siempre
cuando estoy en casa... soy diferente...
-Ahhh...
¿puede eso significar que tú sí quieres algo conmigo?... como eres
diferente...
-Mmmm...
no lo sé... depende...
-¿De
qué?...
-De
cómo me trates...
-Entonces
me esforzaré...
-Y
harás todo lo que yo te diga...
-Eres
un aprovechador...
-Lo
sé... pero no te quejes...
-¿Qué
quieres?...
-Mmmmm...
no quiero que prepares tú la cena, quiero que llames por teléfono a la pizzería
y también a la heladería...
-¿Algo
más?...
-Por
ahora no...
Akira
se acercó al teléfono, buscó en la agenda algún número de alguna heladería
y pizzería... Kaede parecía un monito, tenía sus piernas cruzadas alrededor
de la cintura de Akira y sus brazos alrededor del cuello de éste...
Veinte
minutos después ya les habían traído todo lo que pidieron...
-Kaede...
Kaede...
-ZzZzZzZzZzZzZzZzZzZzZzZzZzZzZzZzZz...
El
jugador de Shohoku se había dormido. Sen lo llevó a la habitación y lo dejó
en la cama... sintió que algo lo tomaba por la manga del sweater mientras se
iba.
-¿Qué
pasa?...
-Quédate...
-Jeje...
¿no era que no me querías en tu casa?...
-Sí...
pero si no me queda otra... -Rukawa lo jaló con más fuerza e hizo que se
cayera en la cama...
-Kaede...
-Si
no me equivoco las esposas no solamente sirven para preparar la cena...
Fin
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Nada...
no les digo nada porque estoy de mal humor...
Si
ustedes me quieren decir algo me lo mandan a mi mail que es mya_blue@hotmail.com
Bla...
Mya
Terminado
el viernes 5 de diciembre de 2003 a las 03:50 AM
Y
sí... no me digan nada... porque Ru tiene razón... las personas no son iguales
en cualquier lugar que en su casa... así que nada...
Y
el título es de una canción de Armando Manzanero que ahora canta Vicentico...
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