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"Me Voy"
Basado en Slam Dunk
Mitko
By Mickaelle 

 

Miró alrededor suyo, el departamento parecía tan silencioso, tan vacío, aunque todos los muebles seguían igual, cada detalle era igual al de horas antes, suspiró y se dejó caer en el sofá, llevándose las manos a la cabeza, más en un gesto de resignación, aunque como aceptar esto, que todo terminaba así, que un simple “me voy” podía término a una relación que de verdad había proyectado para una vida.

 

Dos años antes  
 

 Ya todos se había retirado del gimnasio, aun Rukawa, lo que era casi un milagro, teniendo en cuenta que ese ermitaño siempre se quedaba hasta tarde practicando sus tiros, se sentó en las gradas, se lo diría hoy, se había estado armando del valor por todo un mes completo.

- Hey, pense que te habías ido hace rato—dio sonriendo y acomodándose mecánicamente los lentes, era un tic nervioso, siempre le sucedía con Mitsui y su mirada azul intensa--¿pasa algo?.

- Pues tengo algo que conversar contigo—contestó sintiendo una profunda sensación de vacío en el estómago, se puso de pie y se acercó al chico de lentes—me das un poco de tiempo…

- Claro, Mitsui, espero que no sea de nuevo una disculpa, me has pedido como mil veces disculpas por lo mismo—dijo sonriendo.

- No, no es eso, pero, quizás te moleste lo que te voy a decir, yo—vaciló, demonios, por que tenía que estar nervioso, eso nunca le había pasado con las chicas y chicos con los que antes había andado, pero claro los otros eran meras aventuras sexuales, cero compromiso emocional.

- Deja de dudar y habla, creo que somos amigos y sabes que siempre puedes contar conmigo, Mitsui, yo te aprecio mucho—los grandes ojos azules parecieron destellar, Dios tenía que hacer algo con este tic.

- Bueno, aquí voy, no me interrumpas o perderé el valor…

- Vamos tú perder el valor—le vió agachar la cabeza—perdona, sigue…

- Tumegustasmuchodesdeelúltimoañodeprimaria—dijo de un solo aire.

- Temo que no entendí nada—el rostro sonrojado le sorprendió.

- Digo, que, tú me gustas mucho desde el último año de primaria—repitió más lento—siempre has sido un gran amigo, luego cuando pasó lo que  pasó, pues me seguías gustando pero obvio que tú nunca te fijarás en un rebelde medio delincuente, ahora, ahora ya no solo me gustas, me estoy enamorando de ti…

- ¿Hablas en serio?—en vez de responderle vió que tomaba su bolso y hacia amago de irse—espera, Mitsui…

- Perdona, no debí decir nada, olvídalo—Demonios, no solo no iba a  ser su novio si no que estaba perdiendo al amigo.

- Hisashi, tu también me gustas desde la primaria, y aunque eras un rebelde medio delincuente, me seguías gustando, y ahora, sé que te amo—reconoció acercándose y abrazándole, le escuchó gemir—Hisashi…

- No merezco  que seas así, eres perfecto—susurró mientras algunas lagrimas rodaban por sus mejillas, los brazos de Kiminobu le hicieron voltear, delicadamente le alzó el rostro, esos ojos pardos miraban tan dulces—Kimy…

- Shiss—unió sus labios a los temblorosos, en segundos ese beso tímido se convirtió en uno apasionado.

 


- Pero cómo no me dijiste—su chico mantenía la mirada baja—te das cuenta, repetiste el año…

- Es que pensé que me habían alcanzado los  puntos, pero saqué mal la cuenta—musitó y se mordió los labios, sintió como se sentaba a su lado y le abrazaba—perdóname…

- Eres todo un caso Hisashi, supongo que un chico rebelde siempre lo sigue siendo—le revolvió los cabellos—no hay nada que hacer, vamos a la cama, ya que no celebraremos que los dos vamos a la universidad, celebraremos que yo iré y que Shohoku contará con tu apoyo para el campeonato del próximo año.

- Eso se llama pensamiento positivo—musitó mientras las manos muy hábiles de su novio le libraban de las ropas—Kimy…ahhhhhhh…Kimy.

- Shisss, deja de hablar que me distraes—dijo levantando el rostro con una mirada pícara en los ojos brillantes, mientras sus manos no dejaban de acariciarle esas partes tan sensibles—eso quédate calladito, esta noche es toda mía…

- Kimy…--gimoteó por última vez, pues el resto de la noche solo se escucharon sus suspiros ahogados y el ritmo de sus cuerpos entregándose una y otra vez.

 

- ¿Estas seguro?—miró a los ojos a Kimy, este traía consigo sus maletas, mil veces le había pedido que vivieran juntos, pero Kimy se negaba, señalándole que solo cuando ambos fueran ya a la universidad, aun faltaba una semana para que terminara por fin a escuela—Kimy…

- Tus calificaciones han sido muy buenas, así que no hay dudas que iras a la universidad, no hay necesidad de esperar más, a no ser que te hayas arrepentido…

- Nunca…--le alzó en sus brazos y dio vueltas con él riendo—te amo, te amo, te amo…

- Te amo mi hermoso rebelde…

 


- Mira una beca completa para estudiar medicina y jugar basquetbol—dijo feliz al abrir la carta, Kimy se la quitó de inmediato de las manos y la leyó.

- Perfecto, sabía que la obtendrías—dijo riendo y besándole.

- Lástima que no sea en la misma universidad—comentó suspirando.

- No podemos pedir tanto, además  mi universidad no cuenta con becas para deportistas, seguro que podremos compatibilizar los horarios, siempre  hemos podido—dijo positivo como siempre.

- Que bien, este es un fin de año perfecto, campeones nacionales, graduado y alumno becado en la universidad, y claro el más bello, inteligente y apasionado novio, soy tan afortunado…

- Pues tu novio dice que vayamos a la cama y me demuestres lo afortunado que eres—en segundos su cuerpo no tocaba el suelo, pues los fuertes brazos de Hisashi le cargaban hacia su cuarto.

 


- Pero Kimy, dijiste que tendríamos el fin de semana—musitó nervioso.

- Lo sé, pero el profesor me pidió que le ayude en ese estudio, sabes lo importante que son esos puntos, hay muchos fines de semana, Hisashi, no seas mimado—le atrapo los labios en un beso lento, de esos que sabía desarmaban a su rebelde de ojos azules—nos vemos el lunes en la tarde…

- Recién el lunes…--gimió, Kimy volvió a besarle al punto de dejarle sin aliento, cuando reaccionó ya salía del departamento despidiéndose con un beso al aire—Kimy—suspiró, ya no había nada que hacer, miró las películas que había alquilado, tenía el refrigerador con todos los ingredientes para una exquisita cena romántica, bueno si no iba a haber cena, pediría una pizza y bebería unas cervezas.

Fin del raconto…

 

Logró las fuerzas para levantarse de ese sofá,  se dirigió hacia el cuarto, esa cama parecía gritarle lo que había perdido, tenía su aroma, se mordió los  labios, nuevamente lloraba como un niño estúpido, por que eso había sido un estúpido y ciego, mil veces ciego.

Dejó el cuarto y fue al de invitados, se desnudó y dejó caer en la cama de una plaza, nunca se había sentido más cansado que esta noche.

Despertó al alba, solo, tenía que acostumbrase a ello, estaba solo, quien hubiera dicho que ahora el estar en universidades distintas le pareciera un alivio, no tendría que encontrárselos en cada clase, suspiró, se levantó, al observar su rostro en el espejo, luego de ducharse, casi no se reconoce, unas oscuras ojeras rodeaban sus hinchados ojos, el rostro pálido, ni cuando se las pasaba en parrandas había tenido un rostro así de desastroso—el precio de que te destrocen el corazón…acostúmbrate…

En la mañana una pareja joven de un departamento dos pisos mas abajo se llevó feliz la cama extra grande, él ya no la quería, salió y compró un futón, instalándolo esa misma tarde, retiró todo aquello que le recordaba a su ex, tirándolo al incinerador.


- Mitsui, que alegría encontrarte, te has desaparecido—dijo Ayako abrazándole y besándole dulcemente las mejillas.

- Amigo, nos tienes completamente abandonados—reclamó Miyagi.

- Lo siento, los estudios y el equipo en realidad no me dejan tiempo—se excusó.

- Pero tienes que ir a la final, Sakuragi es un excelente capitán, Shohoku está apunto de obtener su segundo campeonato nacional—dijo Miyagi.

- No creo que pueda, denle mis saludos al pelirrojo, ¿aun se pelea con Rukawa?.

- No, ahora son amigos, de verdad, les vieras, no parecen los mismos rebeldes de primer año—dijo sonriente Ayako—no nos abandones Mitsui, somos  tus amigos, de verdad...

- Gracias, lo sé—miró su reloj—lo siento, tengo una clase, nos hablamos por teléfono…

- Claro, cuídate—le abrazó nuevamente y poco después le vieron perdese entre la gente—le hizo mucho daño, te apuesto que no va por que no quiere encontrárselo.

- Le entiendo, aunque yo le mandaría un buen par de golpes a Kogure y al desgraciado ese—dijo Miyagi, tomando de la mano a su novia—Mitsui amoldó toda su vida a la de Kogure y este le deja de un día para otro…

- No debemos juzgarle—dijo Ayako, pero su novio movió la cabeza—siento tanto que esto le pasara a Mitsui, el siempre fue muy informal, pero estoy segura que estaba plenamente comprometido en esa relación con Kogure.

- Claro, quien se iba a imaginar que el desgraciado se metiera con uno de sus profesores de la universidad—mascullo Miyagi.


Leyó en el periódico sobre el nuevo campeonato nacional ganado por Shohoku, había una fotografía del equipo alzando la copa, los rostros sonrientes de todos, el pelirrojo sosteniendo la copa con una mano y Rukawa con la otra, sonrió, recortó la pagina, era un buen recuerdo.  Poco después, tomaba un tren para pasar las vacaciones de verano en las montañas.

 

El repicar del teléfono se le hizo molesto, a quien se le podía ocurrir llamar a esa hora de la noche, más teniendo en cuenta que había tenido un viaje tan pesado de regreso de vacaciones.


- Aló—dijo con tono molesto…

- Hisashi, soy yo…

- ¿Qué quieres?…

- Hisashi, necesito hablar con alguien, él me dejó y…

- Búscate a alguien más, Kogure, no vuelvas a llamar..

- Pero Hisashi…

- Seguro que habrá otro profesor dispuesto a escucharte y consolarte—colgó, luego cansado cerró los ojos, no podía ser el de antes, ya no tenía ese corazón que había roto en unos segundos con ese “me voy”.

 

Fin…

 

Alguien me pidió que escribiera un relato con estos personajes, luego de leer el mit-hana(azul, siempre azul) que escribí antes, no creo que haya tenido en mente una historia así, pero fue lo que me surgió, dejo mal parado a Kogure, sí, claro, nunca he dicho que yo haga honor a mi nombre, jejejejejejejejejeje.

Como siempre comentarios y todo lo demás, menos atentados, suficiente tengo con los cobradores que me persiguen...jejejejeeje a  vam_sethis@hotmail.com

Mickaelle.