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"Poema"
HanaRu
By Subaru
" A pocos metros está la playa.
El guerrero aún tiene un poco de
fuerzas como para beber.
Ha atravesado las dunas y siempre
más allá.
Descalzo y con el morral vacío se
siente al borde mismo de la muerte.
Los otros, los últimos, han quedado
atrás.
La aldea humea a lo lejos y las
noticias que le trae el viento desgarran el alma seca de tanta ausencia.
Sin embargo, no quiere secarse sobre
la duna caliente y apura el paso aunque los pies se le quiebren. "
Hanamichi lee en voz alta el parrafo
de un diario que encontro en el vestuario, mientras lo estaba limpiando. Le
habia llamado la atención el pequeño libro negro de cuero, con letras doradas,
"K R L". Se encontraba entre los casilleros, olvidado sin querer. Mas
fue su asombro ver la hermosa escritura.
" No se sabe cómo, pero llega hasta el mar.
A pocos metros está la playa y hay
otro guerrero que ha escapado de la lucha y que le sobran fuerzas para beber.
Ha atravesado las dunas y ahora
está sentado mirando el paisaje.
Con botas desacordonadas va pisando
con certeza la arena que intenta quemarlo.
En el morral, todavía le queda agua
y se prepara para el placer de beberla a sorbos lentos y parejos.
Los otros, los que han quedado
atrás, tal vez hayan muerto.
Lleva tanto tiempo huyendo de la
guerra y todavía más.
Pero no piensa morir. "
Hanamichi vuelve a leer mas
interesado, se siente atraido por el relato, pero no se percata que alguien mas
lo esta escuchando.
" Los dos guerreros caminan por
la playa.
Uno va sangrado. Descalzo, deja
huellas que el agua no puede beberse.
El otro camina con botas de otro
cuerpo, pero pisa seguro y el mar se va llevando a cada paso la huella que marca
sobre la arena. "
Hanamichi se sienta en una de las bancas del vestuario, serca de la lampara. Afuera ya esta oscuro, no le da importancia.
" Los dos se inclinan.
Mojan el rostro quebrado por el sol.
Uno sangra. La sal del mar le quema
las heridas y no las restaña.
El otro se descalza, moja los pies y
humedece su cabello. Después se sienta, se embeleza con el mar que va y que
viene y qué dice que no se entiende.
Y bebe agua. En la cantimplora aún
quedan gotas. Serán para después. "
La figura cada vez se acerca a Hanamichi silenciosamente, con pasos felinos, sin que su presa se espante.
" El guerrero que sangra no
mira el mar que se retira de la playa.
Se lo ve inclinado sobre la arena.
Se lo ve levantando una a una las
estrellas de mar que tienen sed como él y que se extinguen sobre la arena que
se seca.
Se lo ve devolviendo las estrellas
al agua, de a una. "
" El otro, el que ha tomado
tiempo para beberse por los ojos hasta el agua del mar es el que pregunta:
- ¿Qué estás haciendo? ¿Qué estás haciendo?
Y sigue:
- Tarea inútil la tuya. Hay tantas estrellas de mar y tantas playas y total... será mejor beber y seguir camino. Aún se escucha la guerra. Nada cambiará, nada cambiarás. Déjalas que mueran. "
La figura se detiene detrás de el, y empieza a leer en vos alta.
" El guerrero que no puede
restañar las heridas se deja caer por un instante. El mar pasa todo por sus
ojos y en los oídos se filtra la voz del viento.
En las manos, la arena se cae como
el tiempo y no se detiene.
Se agacha lentamente y vuelve a
recoger una estrella.
Después extiende la mano hasta
donde están los ojos del hombre que pregunta. "
La figura se agacha quedando frente al sonrojado Hanamichi, sigue el relato pero sin leerlo.
" Los dos se miran. "
" Y todo lo que está escrito pasa en un instante. "
" El guerrero deja que la
espuma avance apenas una vez más sobre los pies lastimados. Después, arroja la
estrella al
agua.
Por un instante se siente inútil.
Es verdad, hay tantas estrellas.
Y hay tantas playas a lo largo de la
costa. "
Y acercándose al rostro de
Hanamichi.
" Pero su boca que lleva la voz
del viento alcanza a decirle al hombre que ya está casi de espaldas:
-Al menos para esta estrella, algo va a cambiar. "
Le da un pequeño beso, dulce y
tierno. Y a su oido prosigue
" Aunque aún se escuche la
guerra y haya hombres que calcen zapatos de los muertos. "
Rukawa se perdio en los ojos
almendrados de Hanamichi, le saco el diario, lo deposito en el piso mientras se
recostaba sobre el.
"Yo estuve en la batalla, yo di
muerte, fui parte de la lucha, más no inerte. "
Prosiguió mientras lo besaba.
" Un día su fragor fue tan
patente, tan vívida la furia, tan hiriente, tanto rigió en mí el cruel
egoísmo que ataca con la fuerza del más fuerte, tan clara fue mi fuerza ante
mis ojos... que supe lo que puedo con la vida... sabiendo lo que puedo con la
muerte. "
Besaba su cuello, mientras Hanamichi
gemia.
" Vampiro de la vida con la muerte bebí, bebí y bebí hasta el hartazgo y harto comprendí que mi bebida no saciaba mi sed por no estar vivo, que la vida es vida del que vive y, por vida, se goza a cada instante mas no se obtiene nunca por la muerte. "
Le sacaba la sudadera. Mientras
jugaba con sus pesones.
" Ya no quiero las botas del
que ha muerto, ni el agua muerta, en muerte, conseguida, no quiero seguir
andando indiferente guardando muerte en la sangre de mi frente y en mi cintura
la espada que asesina, no quiero que mis huellas sean muerte que ha de borrar la
marea de la vida. "
Lo miro a los ojos, se volvio a
perder en ellos.
" Prefiero caminar con mis
heridas arrojando a vivir, como un presente, mostrando que se puede con la vida
rescatándola del lazo de la muerte que una simple vida vale tanto tan sólo por
el hecho de vivirla que no se espanta nunca de la muerte. "
Acaricio el rostro de Hanamichi, con las punta de los dedos.
" Pues supe lo que puedo con la vida... sufriendo lo que puedo con la muerte. "
Volvio a besarlo, con pasión y deseo.
-
Lo escribi antes de conocerte...... – le dijo suavemente - .... pero lo termine cuando me di cuenta de algo.......-
Que...? – pregunto en un susurro. Kaede sonriendo, hechizando a Hanamichi.-
... de que cuando lo iba terminando pensaba en ti, en tus insultos, en tu personalidad, en tu lesion, en mí. En la fuerza que tienes para salir adelante, como el guerrero que salvaba a las estrellas, sin importar como terminaria.-
O sea que..... – abriendo sus ojos - ... tu ..... ibas......-
....... – solo recibio una afirmación con la cabeza - ..... si lo iba a hacer......pero te conoci...... – volvio a sonreir
Se besaron, con ternura, recorrieron sus cuerpos, y se entregaron hasta al amanecer, desde ese dia se encuenrana juntos. Recorren las playas y regresan las estrellas al mar, juntos.
OWARI
Nota: espero que les haya gustado, el relato es un poema de Silvia Paglieta, llego a mis manos por medio de una amiga, y como Alex me pregunto para cuando otro fic, aquí ta, aiga mia. Besos abrazos y muchos cariños Subaru.