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" Secretos "
Basado en Slam Dunk de Inoue Takehiko
Hana x Micchy
By Itzukiai
Primera parte
Una sombra en la noche
La cálida brisa de la noche envolvió al pelirrojo por tercera vez... Se arreglo nuevamente la gorra mientras las calles estrechas de Japón se deslizaban a sus pies. Hacia poco mas de un año que ya estaba en la universidad, sin embargo, luego de la preparatoria no había sido nada fácil para el salir adelante. Tenia que trabajar mientras durante el día asistía a sus estudios.
Hanamichi Sakuragi estaba estudiando periodismo... ¿Por qué? Ni el mismo lo sabia, solo ahí estaba...
Del antiguo Shohoku poco quedaba, Kogure estudiaba medicina, Rukawa había sido becado y estaba jugando en Estados Unidos, Ryota estudiaba Bioquímica y Micchy, ciencias políticas... Por suerte varios de ellos estaban también en el equipo universitario de básquet, mas precisamente Micchy y Ryota así que con ellos si se seguía viendo bastante seguido, incluso con Micchy compartía un par de materias comunes a ambos.
La noche se sentía tibia. Las luces del centro de la ciudad chispeaban una y
otra vez. Tokio era por mucho una ciudad de intenso movimiento.
Y ahí estaba el pelirrojo. Ya hacia dos días que estaba trabajando.
Necesitaba hacerlo, así fuera de taxista en el turno de la tarde-noche.
Siempre le había parecido una tontería el haber aprendido a manejar, después de todo el no tenia auto y si lo había hecho era por mera obstinación de Yohei quien insistía en que algun día podría servirle para algo. Lo irónico es que había tenido razón.
Se miro por tercera vez ese día, no sabia si golpearse contra una pared o no... le daban ganas de hacerlo ya que con ese uniforme se sentía como un verdadero estúpido. Quizás un par de cabezazos no le vendrían mal...
Llevaba un uniforme blanco y celeste, de corte cuadrado y botones dorados. En la cabeza una gorra cubría su rebelde cabello rojo dejando apenas uno que otro mechón a la vista. Y para rematarla... Y para rematarla, un par de prolijos guantes blancos de algodón que se ajustaban a sus manos como una segunda piel...
¡Oh dios! un verdadero muñeco...
¡Cómo odiaba esos malditos guantes!... Eran su mayor tortura, para variar
le picaban horrores y para colmo, le prohibían manejar si prescindía de ellos.
Se sentía algo cansado, entre sus estudios y el equipo de básquet durante
el día, y el trabajo de medio tiempo en la tarde y la noche... realmente no
estaba durmiendo como debía ser.
Las ojeras estaban algo mas pronunciadas que de costumbre y a decir verdad no
tenia intenciones de abandonar nada de lo que hacia.
Esa noche en particular, el trabajo escaseaba... era miércoles, no era tan raro que fuera así, pero esa era otra historia. Faltaba apenas una hora mas y podría volverse a su casa a cenar y a dormir un poco.
El pelirrojo suspiro por tercera vez cuando le avisaron que tenia un nuevo viaje, imagino que el ultimo de esa noche, tenia que esperar a un cliente en la puerta del Hospital central y llevarlo hasta su casa.
Exhalo su cansancio por ultima vez, tomo el papel entre sus dedos y
colocándose la gorra se subió al automóvil poniéndose de inmediato en
marcha.
Pero no era del todo malo... por lo menos tenia radio y podía darse el lujo
de escuchar buena música mientras trabajaba.
Llego hasta el lugar escudriñando con su mirada en busca de alguien esperándolo, pero nadie parecía prestarle mayor atención...
"Bien" – Pensó – "Como no haya sido una llamada falsa"
Tamborileó los dedos una y otra vez sobre el volante, estaba empezando a perder la paciencia, cuando una extraña figura alcanzo tambaleante la puerta del vehículo. De inmediato un hombre joven ingreso en el automóvil y se dejo caer pesadamente en el asiento.
Luego de eso el pelirrojo solo pudo sentir el exquisito aroma de perfume francés que emanaba de su piel... Claro que el perfume no estaba solo ya que se sentía mezclado con el olor de antisépticos y alcohol... Era evidente que acababan de hacerle una curación...
El joven tenia cabello oscuro, negro que destilaba tonos azulados que brillaban con la luz de las lámparas de la calle. No había podido verle a los ojos, el cabello lacio caía casi hasta llegarle a los hombros cubriendo la mayor parte de su rostro.
Hana se puso en marcha con su extraño pasajero, estaba muy intrigado por él, después de todo no todos los días subía alguien a esas horas de la noche viniendo del hospital.
La música sonaba lenta, casi con un toque melancólico y desde ya, romántico. El no pudo evitar preguntarse si acaso no estaría mejor con una mujer gozando que manejando su taxi a estas horas de la noche.
Algo lo llevo a mirar nuevamente por el espejo retrovisor hacia aquel extraño y a diferencia de la primera vez, quedo absolutamente impactado.
Unos ojos azules brillaban en la oscuridad, amenazantes, cargados de algo que no supo definir en ese momento. Con la mano derecha el joven rastrillo su cabello echándolo hacia atrás, dejando al descubierto sus facciones... sus ojos, su mirada triste mientras el cabello caía hacia un costado.
Una mueca de dolor se trazo en sus labios mientras cerraba sus ojos, era evidente que estaba bastante adolorido.
Cuando el auto se detuvo en una zona céntrica, iluminada por las marquesinas de los negocios, lo vio por fin... Todo el mundo se paralizo a sus pies.
- ¿¿¿¿¿Micchy????? – Balbuceo muy suave casi para sí
Con temor comprendió que el que estaba en la parte trasera del auto no era otro que su ex compañero de equipo en Shohoku... Hisashi Mitsui
Hanamichi decidió no descubrirse, primero quería averiguar que era lo que estaba haciendo el allí, y segundo... bueno tampoco quería que los demás supieran que estaba trabajando de taxista, tenia que trabajar para mantenerse, él era muy orgulloso y eso lo abochornaba mucho...
Después de todo él era el tensai ¿No?
Se calo la gorra un poco mas abajo si es que se podía, se alegro en realidad que esta cubriera casi todo su rojo, y para nada discreto, cabello. Sus ojos almendrados fijaron un punto en el camino y evito voltear lo menos posible...
-"¿Que demonios estaba haciendo Mitsuito saliendo a esas horas del hospital? ¿Por qué nadie sabia nada del asunto? ¿Acaso estaba realmente lastimado?" Las preguntas se agolpaban en su cabeza y lo peor de todo es que ninguna tenia respuesta.
Pese a su decisión no pudo evitar voltear para verlo una vez más. Tenia los ojos cerrados, aparentemente tratando de sobreponerse al Dolor...
Y el pelirrojo no pudo con su genio... aunque lo intento, se moría de ganas por decirle algo, aunque fuera solo una pavada, así que cambiando la voz para no ponerse en evidencia le hablo.
- ¿Le molesta la música? ¿La apago?... – Hablo simplemente haciéndole un gesto con los dedos. Pero los ojos azules voltearon hacia él y su voz grabe salió de sus labios pausadamente.
- No, déjala... Me alivia... – Contesto simplemente intentando esbozar una tibia sonrisa
Los ojos azules brillaron hacia los suyos reflejándose en el pequeño espejo y el pelirrojo sintió un súbito escalofrío que le recorrió el cuerpo violentamente. Quiso decirle algo mas, quiso saber... quiso... Pero no pudo, ninguna palabra salió de sus labios, casi como si su boca estuviera sellada, ni siquiera un gemido escapo de ella.
La música suave acompañaba el viaje agregando un toque especial a aquel momento. El pelirrojo estaba intrigado y aun más al percibir los suaves quejidos de dolor de su cliente. Llego a la casa de Mitsui y simplemente se detuvo.
Una mano de dedos alargados se extendió por detrás del asiento sosteniéndole el total del viaje.
El pelirrojo tomo el dinero y volviendo a fingir la voz le dijo un escueto "gracias". Micchy se bajo del auto con algo de trabajo y antes de entrar a su casa se volvió a el para hablarle.
- Gracias por la música... Me relajo bastante – Luego sin mas desapareció como si lo hubiera absorbido la noche. Hana lo acompaño un momento hasta que por ultimo ya no lo vio más.
No sabia que estuviera lastimado, no tenia idea de porque salía a esas horas del Hospital... pero le intrigaba. No podía preguntarle aunque se muriera de ganas pero claro, el también ocultaba lo de su trabajo
Miro el reloj y se dio cuenta que pronto terminaría su turno, dio la vuelta y se puso en camino a regresar el taxi a la base junto a los demás
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A la mañana siguiente, cuando llego a la universidad lo primero que hizo fue ir a ver directamente a Mitsui. Pero no lo encontró, en realidad él estaba estudiando en la biblioteca, y Hana pensó que no era buena idea hablarle en ese lugar, seguramente el no le contestaría y no podría sacar nada en claro... Aparte... la ultima que vez que había estado en la biblioteca de la universidad lo habían echado por escandaloso, tenia que reconocer que se reía muy fuerte... en fin, era mejor esperarlo afuera.
Un rato mas tarde la figura atlética del basquetbolista apareció de repente
bajando las escaleras con normalidad.
Hana lo estudio de arriba abajo antes de acercársele, estaba mas intrigado
que nunca. Aparentemente no se notaba nada raro en el, se veía como siempre y
caminaba con normalidad.
Llevaba puesta una polera blanca y unos jeans azules medio gastados que se ceñían a su cuerpo, Sobre la polera llevaba también una camisa azul noche. El cabello lucia prolijamente peinado acomodándose a su rostro y apenas sostenido por una coleta que lo retiraba de los ojos.
- ¡Mitsuito!... – Llamo Hanamichi en tono juguetón y algo burlón.
- ¡Sakuragi! – Lo reto Mitsui dándole un ligero golpe en la cabeza. – No me digas Mitsuito, tonto... -
- ¡¡¡Itaiiii... !!!!... no te enojes con el Tensai -
- Hmmmmmfffff... ¿A qué debo tu interés en mi pelirrojo? -
- Errrr... etoooo... – Pronuncio mientras su compañero arqueaba las cejas con expresión preocupada – N-nada en especial... quería ver si ibas a ir a entrenar por la tarde... -
- Claro baka... ¿Cuándo falte a un entrenamiento? – Dijo en tono tan seguro que descoloco al pelirrojo
- ¿Huhhhhh?... Es que pensé... pensé que hoy descansarías... -
- ¿Eh? -
- Es que te ves algo cansado – Explico Hana intentando sacarle alguna información... pero su compañero de equipo estaba mas intrigado que nunca
- ¡Que dices!... ¡Yo no estoy cansado... para nada, aunque... ¿Te has visto al espejo? Tu te ves peor que yo ¿Qué haces por las noches?... -
¡Oh que bien!... La curiosidad mato al gato y ahora él quien estaba atrapado entre la espada y la pared... Sencillamente no estaba saliendo como lo había planeado.
- Errrrrrr... tssskkk que tarde, tengo que llegar a una clase, discúlpame... Nos vemos luego -
El pelirrojo desapareció como si se lo hubiera tragado la tierra. Mitsui se
lo quedo viendo mas extrañado que nunca. Bueno, no era que el pelirrojo fuera
muy normal de todas formas, pero estaba actuando mucho mas extraño que nunca.
Se encogió de hombros ante la duda y se encamino a sus propias clases
olvidándose por el momento de la conversación con Sakuragi.
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Dos días mas tarde Hanamichi había empezado a creer que había soñado
cuanto paso aquella noche, Quizás su cansancio lo había engañado y ese que
vio no fue Hisashi Mitsui sino alguien muy parecido a el.
Entonces, esa noche, la llamada se repitió y como un De-Ja-Vu, volvió a
pasar exactamente lo mismo. Micchy que salía del hospital caminando
trabajosamente para subir al taxi de regreso a su casa.
Ahora si estaba seguro que era él...
El pelirrojo no hablo otra vez y solo se dedico a observarlo. Aunque la
intriga seguía siendo grande y aun más que antes.
Dos semanas después, este viaje misterioso se repetía sistemáticamente
cada Lunes - Miércoles y Viernes... Todo seguía igual. Cuando lo veía al otro
día el simplemente parecía estar perfectamente bien.
El pelirrojo solo se limitaba a manejar el auto, se calaba la gorra aun más
contra su sien y manejaba en el más absoluto silencio con la única compañía
de la música lenta.
De vez en cuando encontraba sus ojos a través del espejito y estos le
devolvían la mirada con calidez. Sinceramente Hana no sabia que hacer.
¿Por qué no decirle la verdad de una vez? Al fin y al cabo... El no era el único que estaba escondiendo un secreto de los demás ¿No?
Por fin, un lunes, todo cambio. Eran las diez de la noche y como siempre el pelirrojo lo estaba esperando arriba del auto.
Estaba algo mas cansado que de costumbre, se había quedado hasta tarde estudiando y ya a esa hora del día el cuerpo le estaba acusando recibo del cansancio. Apoyo la cabeza hacia atrás intentando dormitarse un rato cuando el sonido de unos pasos acercándose lo hizo voltearse a ver.
Un meciéndose un poco mas que de costumbre, Micchy llego hasta el auto tambaleándose. Virtualmente se dejo caer en el asiento. Hana lo miro insistentemente por el espejo con gesto preocupado. Algo no andaba bien... nada bien.
- ¿Podrías esperar un momento? Hoy estoy mas mareado que de costumbre – Le pidió Mitsui llevándose la mano a los ojos de manera nerviosa. No sospechaba de el y se había acostumbrado a ese chofer extraño que solo le miraba con ojos curiosos y que sabia escuchar música suave.
- Claro, por supuesto – Contesto el pelirrojo simulando otra voz, pero la verdad es que estaba mas que preocupado por su amigo - ¿Esta usted bien? – La pregunta lo sorprendió incluso a el, estaba hablando mas de lo debido
- Mas o menos... pero ya... Nos podemos ir -
Hanamichi arranco el auto sin mas solo asintiendo con su cabeza. Cada tanto lo miraba disimuladamente, hoy no se veía tan bien como de costumbre... Tanto así que Hana se encontró hablando una vez mas sin sentido.
- ¿Le duele mucho? –Pregunto curioso, aun sin saber donde le dolía en realidad. Del tiempo que llevaba haciendo los viajes jamás había podido averiguar que es lo que hacia él volviendo del hospital a esas horas
- Un poco... -
El pelirrojo no dijo nada más. No podía seguir indagando sin descubrirse fácilmente, el tensai saldría en cualquier momento con una de esas frases que lo identificarían fácilmente, así que se llamo a silencio una vez más.
Llego por fin a la casa de Mitsui y detuvo el auto. Micchy bajo pesadamente
de el tardando bastante en ponerse correctamente de pie. Le extendió el dinero
al "Chofer" y dio tres pasos antes de caer de manera estrepitosa en el
suelo. Hanamichi contemplo la escena con creciente preocupación, pero realmente
no sabia que hacer. Ayudarlo podía ponerlo en evidencia
Mitsui volvió a ponerse de pie y camino unos pasos antes de caer jadeante
una vez más. Su rostro se transformo en una gran mueca de dolor.
¡¡¡¡Suficiente!!!! Esto fue lo que termino de convencer a Hana.
Bajo con rapidez del auto y llego hasta su lado. Se arrodillo y lo sostuvo
por la cintura antes de intentar levantarlo.
Al ayudarlo, el brazo del morocho paso por arriba de su cabeza volteando a su
paso la gorra del pelirrojo, dejándolo así en evidencia... La roja cabellera
brillo en la oscuridad despeinada. Los ojos azules se abrieron por demás
mientras la verdad estaba frente a sus ojos
- ¿Sakuragi?... – Exclamo Mitsui profundamente asombrado. Pero el pelirrojo estaba profundamente preocupado por él y no le importaba nada mas
- ¿Estas bien? -
- ¡¡¡¡DEMONIOS!!!!... ¿Tenias que ser tu? – Gruño Mitsui - ¿Qué haces así disfrazado? -
- Eso no importa ahora... ¿Estas bien Mitsui? -
Micchy se libero del agarre bastante enojado y apartándose de su lado. Lo miro de arriba abajo estudiándolo mientras la brisa fresca de la noche golpeaba sus mejillas. Las luces nocturnas de la ciudad alumbraban el uniforme del pelirrojo marcando cada curva de su cuerpo. Entonces se sintió avergonzado de su propia debilidad. Al parecer su cuerpo insistía hacerle pasar un mal rato. Las piernas le flaquearon una vez mas y fue a parar de nuevo al suelo.
Hana volvió en su ayuda pero solo consiguió que este lo rechazara de mala manera, entonces retrocedió unos pasos antes de hablarle.
- Si no quieres mi ayuda, dímelo, no me gusta meterme donde no me llaman – El joven de ojos almendrados volteo rumbo a su auto previo recoger la gorra del suelo, entonces una mirada de Mitsui lo detuvo
- ¡Hanamichi!... Espera, No te vayas, realmente necesito de tu ayuda. –Gimió sin fuerzas para moverse ni para levantarse
El pelirrojo se acerco nuevamente hasta él tomándolo por la cintura, asiéndolo hacia sí de manera posesiva. El otro brazo lo paso por arriba de su cabeza quedando pegado a el y lo afirmo fuertemente contra su cálido cuerpo
- ¿Tienes la llave? – Dijo el pelirrojo con voz firme - ¡Damela! -
- Aqui tienes – Explico extendiéndosela
Hana abrió la puerta con la mano libre y lo condujo hasta el departamento 12, donde vivía el morocho. Una vez dentro lo acerco hasta el sillón acomodándolo suavemente en el. Ninguno dijo una sola palabra hasta que el pelirrojo le pidió de usar el teléfono. Luego de hablar a la compañía de Taxis excusándose por un rato, se sentó en el sillón contrario al joven de ojos azules a la espera de una explicación... Cansado de esperar fue el quien hablo primero.
- ¿Y? ¿Vas a contarme lo que te sucede? -
- Ja... ¿Yo?... ¿Y tu?... ¿Qué haces así disfrazado? ¿Acaso es carnaval o algo así y yo no me entere? – Pregunto en tono irónico, refiriéndose al uniforme. Pero el pelirrojo lejos de estar ofendido estaba muy avergonzado, sus mejillas ardían tanto como su cabello y apretujaba los guantes que tenia en la mano como si fueran dos trapos viejos.
- No te burles, es solo un trabajo... -
- ¿Trabajo? No me hagas reír... ¿Desde cuando trabajas?... No sabia nada... -
- Nadie lo sabe, ese es mi secreto, o por lo menos lo era antes de que irrumpieras en mi vida con las extrañas visitas al hospital... ¿Me quieres explicar porque vas tres veces por semana allí? -
Ahora fue Micchy quien sintió vergüenza, sabia que el conocía mas que nadie sus movimientos y eso lo molestaba. Trago duro... Había sido una pregunta directa y era evidente que esperaba una respuesta del mismo estilo
- M-me están haciendo unos estudios... -
- ¿Por qué? -
- Para determinar si no hay nada grave -
- ¿Por qué? -
- Porque me duele -
- ¿Por qué? -
- Oye Sakuragi, porque... porque... porque... ¿No sabes preguntar otra cosa? ¿O simplemente te estas burlando? – Quiso saber enojado...
- No... es que estas dando mil vueltas y no dices nada que valga la pena, dime bien como fueron las cosas y ya... Al fin y al cabo, tu sabes mi secreto... ahora déjame conocer el tuyo -
- Mmmmmm... de acuerdo, pero si le dices una sola palabra a alguien te juro que me las vas a pagar –
- Okey, Okey... tampoco es para tanto, aun así te doy mi palabra -
- Me estuvo doliendo la rodilla desde hace mas o menos un mes, fui a hacerme ver y el doctor me dijo que es posible que me tengan que operar de nuevo, la vieja lesión parece molestarme ahora... y si eso pasa yo... – Empezó diciendo pero no pudo seguir porque se le hizo un nudo en la garganta...
- ¿Huhhhhh? -
- Es posible que ya no pueda volver a jugar básquet – Dijo con tono vencido... - ¿Entiendes lo difícil que es para mi?... -
- Si... pero no creo que eso pase, ya veras, seguro no es nada grave, no te preocupes... – Continuo con su habitual optimismo
Luego fue un silencio largo y embarazoso... Micchy se quebró dentro de sus propios pensamientos y Hana simplemente estaba ahí, intentando encontrar las palabras perfectas que pudieran sacarlo de su tristeza. No recordaba cuando había sido la ultima vez que había visto al chico de ojos azules tan triste... quizás aquella vez que lo vio mirar a Ansai con vergüenza y dolor, cuando Kogure les contó su triste historia...
Entonces volvió a reparar en el, intentaba levantarse sin demasiado éxito, parecía que le dolía en verdad, así que se acerco hasta el y se agacho a su lado
- ¿Que necesitas dime? -
- No necesito tu ayuda... -
- Mentira... si la necesitas... deja la autosuficiencia y confía en mi, hace años que nos conocemos... no me vengas con esta estupidez ahora -
- ¿Desde cuando has crecido tanto, baka? – Se burlo el de ojos azules pero Hana seguía quieto e inflexible
Micchy lo miro a los ojos y sintió un hormigueo en el estomago... ¿Desde cuando esos ojos almendrados le parecían tan cálidos? Un ligero rubor tiño sus mejillas, entonces movió la cabeza a ambos lados intentando no verle, pero si sentía la penetrarte mirada de Hana sobre su piel y eso lo ponía nervioso
- ¿Y?... ¿Qué necesitas? – Quiso saber sin moverse de la incomoda posición
- Hmmmmm – Suspiro vencido, ¿por qué no ceder a su compañero, después de todo los dos sabían un secreto del otro - ¿Podrías ayudarme a llegar hasta mi cama? -
- Por supuesto -
Micchy extendió un brazo a el y se encontró de golpe envuelto en sus brazos, eso no era lo que pensaba, Hana lo había levantado en el aire como si fuera una pluma pero en vez de esa rudeza que solía caracterizarlo siempre, lo trataba con mucha suavidad. Paso su brazo por el cuello del pelirrojo hasta sostenerse firmemente... No sabia que tenia un cuello tan largo, se embelesó mirándolo, hasta que sus ojos viajaron hasta las mejillas del pelirrojo... estaban rojizas, quizás por la cercanía, quizás el sentía la misma sensación que había tenido el un momento atrás.
Sus ojos recorrieron aquellas facciones que creía conocer, pero que en ese momento lo estaba viendo como si fuera la primera vez... No es que Hanamichi fuera lindo particularmente, pero tenia unas facciones muy sexys. Los labios se partían humedecidos, con un ligero brillo rosado que demostraba su vitalidad... Su piel olía a mar... a agua... quizás la colonia, o el jabón, o el shampoo, quien sabe, olía delicioso... Y su calidez, bueno... irradiaba un calor reconfortante, como el del sol, se acurruco mas hacia el mientras dejaba caer su rostro contra el cómodo hombro del pelirrojo... Se estaba poniendo muy cómodo, cuando sintió las frías sabanas bajo su piel y que Hana lo soltaba suavemente.
Quiso protestar pero de nada valía, ya estaba en su cama.
- Gracias... En la cocina esta el otro juego de llaves, por favor cierra con ellas cuando te vayas -
- ¿Y tu? -
- Yo tengo las mías... espera... – Dijo secamente entonces con trabajo se quito una a una las vendas dejando al descubierto la piel enrojecida e hinchada de su rodilla
- ¿Estas bien? ¿Necesitas algo mas? -
- ¿Puedo confiar en ti? -
- Claro... -
- ¿Podrías ayudarme de vez en cuando? Cuando llego del hospital apenas puedo moverme – Admitió avergonzado
- Por supuesto, te ayudare... aparte necesito estudiar un poco y tenemos materias muy parecidas... podemos ayudarnos mutuamente -
- Perfecto yo te ayudare y tu a mi, será un secreto entre ambos... -
- Muy bien, perdona... tengo que irme porque debo devolver el taxi, nos vemos mañana, ¿si? -
- Okey, buenas noches Hanamichi... y gracias otra vez... -
Hana no contesto solo alzo su mano desde la puerta y lo regalo con una
sonrisa suave antes de desaparecer tras la puerta...
Tomo la gorra entre los dedos y metió los guantes en ella antes de subirse
nuevamente al auto para devolverlo a la base.
No se había puesto a pensar o analizar cuanto le había pasado esa noche, ahora apremiaba las ganas de regresar a su casa y así ponerse a descansar...
Fin de la primera parte
N de A: Hehehehehe... Mi primer Hana Mitsui ^__^ bueno cuando escribi "Destino..." Me encanto ponerlo a Hana con Micchy, me parecio que hacian buena pareja y me dio mucha pena tener que separarlos y desde ahi me quede con ganas de hacer algo de ellos dos, inicialmente iba a ser un One Shot ahora ya no se, porque se me ocurrieron varias ideas mas ^_^ asi que no tengo idea cuantas partes va a tener este fic (en principio dos... o tres quiza) Y mejor no les cuanto lo que me costo encontrar una imagen de Hana y Micchy que se viera linda para el fondo (hay mucy pocas) -_-` ...
Bueno espero que les haya gustado y que esperen por otra parte, este fic no se lo decico a nadie, egoistamente me lo hice para mi ^_^ (Algun dia me tocaba, ne?) Bueno ya saben si me quieren matar o criticar o les gusto no dejen de escribirme