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"El
tren de medianoche"
Minific basado en "Slam
Dunk" de Inoue Takehiko
RuHana
By Itzukiai
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Primera
Parte
Acompañados por
la luna llena
El tren seguía su
camino silencioso.
Solo el resonar de las vías y de los viejos andenes de madera los hacia saber
que estaban dentro de el, ciertamente viajaban por las noches solo acompañados
por el brillo constante de la Luna Llena.
El equipo Japonés de Shohoku fue invitado especialmente por la sección júnior
de la liga Europea de basketball a jugar un mini campeonato, lo cual implicaba
varias presentaciones a lo largo de Europa por 15 días, generalmente todas a
beneficio, todo gracias a su excelente presentación en el campeonato japonés
de ese año.
Viajaban en tren de
país en país, ciertamente podían hacerlo en avión pero el entrenador Ansai
prefería el tren ya que los aviones lo molestaban y particularmente en los
trenes que tenían dormitorios se podía descansar muy bien. Eso y bueno... un
temor escondido de Akagi quien temía un poco a los aviones y de hecho habían
tenido que dormirlo para viajar la primera vez.
Aunque pataleando y rezongando muchos convinieron que era una solución muy
practica para desplazarse por Europa.
Los últimos rayos de la tarde se escondían tras una pequeña cadena montañosa que se erguía en el horizonte. Sentado con una expresión de nada en el rostro, un joven solitario que tenia en cabello rojo, apenas un poco más largo que el rapado, se dejaba acomodar en toda su larga extensión para terminar de leer una carta. El lugar era pequeño y a veces un poco complicado para estos muchachos que median casi un metro noventa. Su compañero de camarote ingreso en él con una expresión de nada.
De todos sus
compañeros de equipo no podía haberle tocado peor compañía... El siempre
él. Realmente empezaba a pensar que su vida giraba lamentablemente en torno de
ese misterioso personaje.
Poco era lo que sé sabia de el... Aunque debía admitir que luego de su lesión
en la espalda, el se portaba mucho más amable y agradable.
Ansai los había puesto juntos con la esperanza de limar las pocas asperezas que
quedaban.
El viaje había sido
tranquilo, solo que la noche anterior, en la hermosa ciudad de Praga, su
compañero recibió una extraña llamada que le había devuelto su usual
malhumor...
El joven de cabello azabache se tendió en la litera de arriba, se llevo la mano
a la cabeza y se acomodo para dormir.
Una zorruna voz adormilada le hablo sacándolo de su concentración
-- Do`ahou... No me despiertes hasta que lleguemos... --
-- ¿NANI?... ¡Teme Kitsune!... ¿Que crees? ¿Que soy tu mayordomo o algo así?... --
-- .................... Por favor... Solo hazlo ¿sí? -- Le rogó sin el menor atisbo de querer empezar una pelea. El pelirrojo le echo una mirada extrañada.
-- ¿Te sientes bien Kitsune? -- Pregunto algo preocupado, no eran amigos, pero realmente había estado actuando raro todo ese día
Rukawa contesto con
un gruñido. El pelirrojo sabia de sobra que ya no debía molestarlo mas,
indagar en el asunto seria ganarse un buen golpe en la nariz y claro, no tenia
ganas e pelear.
Lentamente se puso de pie arreglándose la ropa y se alejo de allí. Iba a
dejarlo descansar a solas. El estomago le gruño de hambre por lo que se
dirigió sin chistar al carro comedor.
Al llegar hasta allí
se encontró al resto del grupo rodeando una mesa, parecían estar discutiendo
porque en el semblante de todos podía verse una expresión severa.
Con su mejor cara de alegría se acerco hasta ellos totalmente alejado de lo que
estaba sucediendo.
-- ¿Qué pasa? ¿Acaso han extrañado al Tensai que están todos tan serios? -- Río tontamente solo para darse cuenta que el resto lo ignoraba completamente -- ¿¿¿¿¿¿¿¿NANI????????? ¿QUÉ PASA?... NO ME IGNOREN... -- Grito atrayendo la atención de todos
-- ¿Sakuragi?... ¿Cómo esta Rukawa? -- Pregunto Ansai con un leve tono de preocupación en el rostro.
-- ¿Huuhhhhh? ¿El Kitsune?... Durmiendo... que más... -- Explico el pelirrojo dejándose caer al lado de Miyagi.
-- ¿Esta bien? ¿No lo notaste deprimido? -- Pregunto Ansai otra vez
-- ¿DEPRIMIDO? Naaaahhhhhhhh... ¿Cómo si ese zorro apestoso pudiera sentir algo? -- Se burlo cruelmente Hana
-- ¡HANAMICHI SAKURAGI!... -- Chillo Ayako dándole con su usual abanico un golpe certero en la cabeza -- Es enserio... estamos muy preocupados por él --
-- ¿.....? -- Hana miro al resto con cara de no entender nada
-- Bueno, bueno muchachos ya... Jojojojo... No creo que Sakuragi sepa de lo que están hablando... -- Explico Ansai tratando de clamar al grupo -- Veras Sakuragi... Al parecer la madre de Rukawa se opone a que el acepte la beca para jugar en Estados Unidos y como es menor de edad por ocho meses perderá esta oportunidad --
La cara del pelirrojo cambio, parecía que le habían impresionado muchísimo las palabras de Ansai... De pronto recordó la expresión triste del Kitsune cuando entro al camarote y supo en su corazón que algo no andaba bien.
-- ¿Y porque la señora zorro no lo deja ir? -- Pregunto después de un momento el pelirrojo
-- ¿CÓMO SEÑORA ZORRO PEDAZO DE ANIMAL? -- Grito Akagi enojado dándole un coscorrón en la cabeza a Hanamichi -- Ten mas respeto con la madre de Rukawa... Maleducado.... --
-- ¡¡¡Auuuuchhhhhhhh!!!... ITAI... ¡Eso dolió Gorila! --
-- ¡¡¡¡¡¡Y no me llames Gorila!!!!!! --
-- Bueno ya muchachos... no peleen, cálmate Gori... -- Medio Kogure poniéndose en el medio de ambos y separando a Akagi de Sakuragi...
La conversación
siguió sin sentido porque no pudieron encontrar una solución viable... Cenaron
mas o menos temprano y al terminar cada uno emprendía su regreso a sus
respectivas habitaciones...
Ansai llamo aparte al pelirrojo y lo hizo seguirlo hasta su camarote, allí se
sentó y acomodándose los lentes le hablo muy seriamente.
-- Sakuragi... te llame aparte porque quiero pedirte un gran favor... --
-- Sí profesor, claro --
-- Sé que tu y Rukawa no se llevan del todo bien pero quisiera que en este momento, por lo menos, evitaras pelearte con él y trataras de acercártele... -- Rogó Ansai con el seño preocupado... Hana medito por un segundo la situación y su corazón habló por él sin dejarlo recapacitar lo que decía.
-- Esta bien profesor... haré lo posible... --
-- Sé bien que lo harás, confió en tu gran corazón... Sé que puede ser extraño para ti esta actitud derrotista de Rukawa, pero imagínate que para él su vida era viajar a Estados Unidos, se siente muy mal con todo esto... --
-- Esta bien no se preocupe... Que descanse... -- Saludo despidiéndose para dejarlo dormir.
El pasillo se le hizo
eterno, realmente tendría que pensar lo que le había dicho, pero aun más
debía razonar porque estaba tan angustiado por el zorro...
Regreso al camarote con una pesada carga en su cuerpo, no quería que le
importara lo que le pasaba a Rukawa pero sin embargo si le importaba. El solo
pensar en lo que podía estar sufriendo le molestaba, cualquiera pensaría que
le daría gusto que a el le fuera mal, pero en realidad no era así.
Eran como las nueve
de la noche ya, se dejo caer pesadamente sobre un pequeño sillón mientras
contemplaba la luna llena que los acompañaba siguiéndolos.
Abrió un poco la ventanilla y dejo entrar la suave brisa nocturna que perfumo
el camarote con su aroma a campo. Se quedo allí por un rato largo apoyado
contra la ventanilla, cerro los ojos y se dejo envolver por la caricia del
viento.
Una mano se poso sobre su hombro, cálida...
Volteo asustado, temblando como una hoja, solo para encontrarse unos ojos azules
que lo miraban en la oscuridad. Ojos que brillaban como los de un zorro,
ciertamente parecía uno... Hana se asusto al verlo, no esperaba verlo despierto
y mucho menos con esa cara de tan poco amigos.
-- ¡¡¡¡Dios, Kitsune... me asustaste!!!!! -- Grito Hana avergonzado porque se había quedado temblando.
-- ¿Qué hora es?... -- Pregunto secamente enciendo una de las luces
-- Cómo las nueve -- Contesto sentándose en el sillón una vez mas -- ¿Piensas ir a cenar? -- Pregunto a la vez que el zorrito se acomodaba un poco la ropa alistándose para salir
Si responderle se
limito a cerrar la puerta tras de sí, Hanamichi se quedo mirándolo sin
entender... Ese maldito zorro se había ido sin contestarle y lo peor de todo es
que el se había preocupado sin sentido
Sabia que no seria fácil acercarse al zorro, pero se lo había prometido a
Ansai y quería tratar de mantener su promesa.
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Segunda
Parte
El camino a tu corazón
Luego de mas de una hora, Hana ya estaba durmiendo en su litera, la de abajo.
Realmente estaba cansado y no tardo en conciliar el sueño, pero un rato
después, el ruido seco de la puerta cerrándose con algo de violencia lo
despertó... Bufando se cubrió con la almohada la cabeza, imaginado que Rukawa
era el causante del ruido molesto.
Por un momento no escucho mas nada hasta que otro golpe fuerte lo termino de
despertar...
-- ¡¡TEME KITSUNE!!... ¿¿¿Podrías dejar de hacer tanto ruido???... ¡¡¡El TENSAI tiene que dormir!!!! -- Chillo Hana enojado contemplando la sombra de la figura que se movía a tientas en la oscuridad del estrecho camarote
El sonido de una
carcajada ahogada lo despertó... Momento... ¿Carcajada?
¿Quién demonios estaba en su habitación?... ¿El Kitsune? No, no podía ser,
pensó Hana, el jamás se reiría, ahora si que se había asustado... Manoteo la
lámpara que estaba sobre la pequeña mesa al su lado y amenazo al intruso con
voz potente y seca.
-- ¡Quién quiera que sea, Vallase!... Tengo un jarrón y no vacilare en dárselo en la cabeza a quien sea... -- Grito amenazante
-- ¡¡¡JAJAJAJAJAJA!!!... Soy yo Do`ahou... ¿¿¿Con que es que piensas pegarme??? ¿¿¿Un jarrón??? Eso si va a dolerme... -- Contesto una voz que se le hizo conocida aunque si sonaba algo rara.
-- ¿Rukawa? -- Inquirió Hana asustado
-- Claro tonto... ¿Quien más...hic... podría meterse aquí?... de veras que... eres tonto Do`ahou -- Explico burlándose, entonces el pelirrojo supo que algo no andaba bien, su voz sonaba demasiado pastosa y alegre.
Encendió la luz de inmediato solo para darse cuenta del estado lamentable que traía su compañero... Su cabello parecía haber pasado por un huracán y su aspecto era todo, menos aseado... Rukawa intento acercarse hasta él y tropezó con una mesita hasta caer casi sobre los pies del pelirrojo. Sakuragi dejo la lámpara en su sitio nuevamente para ayudarlo a incorporarse... Cuando lo tuvo cerca pudo sentir el fuerte aroma a Alcohol que provenía del Kitsune.
-- ¿Qué demonios has tomado Kitsune? -- Pregunto ayudándolo a sentarse en el borde de la cama
-- ¡Jejejejeje!... Un poquitito de esto... Un poquitito de aquello... ya sabes... Lo usual cuando uno bebe -- Dijo haciendo un gesto torpe con las manos...
-- ¡PEDAZO DE ESTÚPIDO! ¿¿No sabes que no se deben mezclar las bebidas cuando bebes?? --
-- Nop... nadie me Hic... advirtiop... - Mascullo sonriendo.
-- ¡¡¡MALDITA SEA!!!! -- Grito el pelirrojo preocupado... -- ¿Me quieres decir porque hiciste una estupidez como esa?... --
-- .................................... --
-- ¿Es por lo de tu madre y la beca?... No creo que sea por tremenda idiotez, ¿Verdad? --
-- ¡A ti demonios que te importa!... -- Balbuceo él poniéndose algo agresivo
-- ¡Baka!... ¡Eres un maldito Baka!... Si alguien te ve en ese estado te suspenderán por meses... Todo por una idiotez... -- Rezongo el pelirrojo
-- ¡PARA TI SERÁ UNA IDIOTEZ; PARA MI NO LO ES!... -- Grito con los ojos azules encendidos de cólera
-- ¡DIOS!... ME PONES DE MALAS... ¿Sabes que solo tienes que esperar poco mas de medio años hasta que cumplas la edad para poder irte?... ¿Tan malo es eso? --
-- ..................................... --
-- ¡Después el irresponsable y cabeza dura soy yo!... ¡¡Demonios!!... Ven aquí... -- Hana sumamente enojado se acerco hasta él jalándolo con toda su fuerza y sosteniéndolo a la vez que abría la ventana y lo asomaba a través de ella.
El frío de la noche
golpeo el rostro de Rukawa con fuerza, el viento despejaba poco a poco su
cabeza, para cuando ya podía razonar algo mas, se dio cuenta que Hanamichi lo
mantenía firmemente, tomándolo por la cintura. Todo su cuerpo sosteniéndolo,
con una expresión ligeramente nerviosa dibujada en su rostro...
El Do`ahou estaba realmente preocupado por él, eso si que era toda una novedad.
Después de unos cinco minutos, cuando vio que estaba un poco más despejado, lo ayudo hasta llegar a la cama. Lo sentó como si fuera un niño y comenzó a quitarle la ropa que traía puesta. El zorro hubiera puesto resistencia, hubiera gritado... pero estaba demasiado mareado, demasiado embriagado para hacer algo.
-- ¿Qué haces? -- Pregunto después de un rato.
-- Tu ropa... tu ropa huele a Alcohol y vomito, si alguien te ve en ese estado se darán cuenta y te suspenderán... No podrás volver a jugar por semanas... -- Contesto Hana sin saber siquiera porque estaba auxiliándolo. Después de todo era el Kitsune apestoso y él lo odiaba ¿O no?
-- ¿Por qué me ayudas Do`ahou? No era que me odiabas... -- Curioseo
-- ................................. -- Hana no respondió solo termino de quitarle el pantalón dejando ver el sugestivo Bóxer color azul noche de algodón del Kitsune, el cual contrastaba perfectamente con su piel blanquecina.
Nunca habían sido
particularmente amigos, así que no había muchas explicaciones que dar entre
ellos. Las manos del pelirrojo resbalaron suavemente por la piel del joven de
ojos azules arrastrando con ellas el ajustado pantalón de Jean negro que traía
puesto.
Rukawa sintió una ligera sensación de calor en las mejillas, aunque sabia bien
que podía pasar, ya que su cuerpo ardía a causa de todo lo que había
tomado... Aunque este calor era distinto, se sentía muy distinto...
Intento ponerse de pie y sus piernas no le obedecieron, perdió el equilibrio de
inmediato y fue a dar contra una mesa golpeándose con fuerza en la cabeza. Hana
se asusto por el golpe y corrió en su ayuda. Lo ayudo a sentarse y le abrió un
poco la ventanilla.
-- Me siento fatal... -- Murmuro el joven de ojos azules con la mano en su cabeza... Un ligero hilo de sangre corrió por su mano alertando al pelirrojo de la herida.
-- Te lo mereces por tonto... Si sabia que ibas a ahogar tus problemas en alcohol te hubiera dado un buen golpe primero... -- Refunfuño el pelirrojo enojado comprobando que la herida de la cabeza no era demasiado grabe pero si que era un corte algo profundo y que sangraba profusamente. -- ¡¡¡DEMONIOS!!!... Zorro, quédate aquí y no te muevas para nada, iré al salón comedor por hielo --
Hana manoteo algo de
ropa, se coloco encima un pantalón de joging, una remera blanca con el logo de
Nike y la chaqueta del zorro para salir corriendo en busca de hielo.
El joven de zorrunos ojos azules, ya estaba mas que arrepentido por haber bebido
tanto, no solo no había solucionado nada si no que había empeorado las
cosas... Y para colmo tenia una jaqueca que lo estaba matando...
El ruido de la puerta
azotándose nuevamente le hizo saber que el ya había regresado... -"¡Qué
rápido!"- pensó el zorrito asombrado.
El pelirrojo se quito la chaqueta y las zapatillas de nuevo, se acerco a el con
unas barras de hielo entre sus dedos. Las acomodo dentro de su pañuelo y se las
coloco sosteniéndolas sobre la herida tratando de detener la sangre y bajar la
hinchazón.
Con un gesto rápido, lo tomo por la nuca y lo inclino encima de su cuerpo para
examinarle la cabeza, la cual quedo sobre el pecho de Hana. Rukawa cerro los
ojos por un momento y pudo sentir su perfume, jamás había prestado atención a
eso, pero el Do`ahou olía muy bien...
Su cuerpo temblequeo
involuntariamente, la fría brisa de la noche seguía entrando con fuerza por la
ventana golpeando su piel y sin embargo el no la sentía...
Calor... Si, un calor abrasador que lo asediaba...
Levanto su mano con intención de tocarlo, temblando, casi con miedo... casi
podía sentir la calidez que emanaba con sus dedos cuando el pelirrojo lo
corrió hacia atrás y se puso de pie nuevamente.
Quería protestar por haber perdido la calidez que lo envolvía y sin embargo no
podía articular media palabra.
-- Por suerte no es nada malo. Deberías acostarte y descansar... Es la única forma de que te recuperes rápido... -- Le dijo amablemente entregándole el pañuelo con hielo.
-- ¿Por qué me ayudas?... No somos amigos... Ni siquiera somos compañeros -- Susurro seguro, entonces Hana hizo un gesto con los hombros como explicando que ni el sabia porque lo hacia, y de un envión salto trepando sobre la litera de arriba y se recostó...
-- Quédate en mi litera... Mañana cuando despiertes, tendrás tal resaca que no podrás casi ni levantarte... ¡Hahahahahaha!.... Esa si será mi venganza... Un Zorrito apestoso con tremenda jaqueca --
-- Tonto... --
-- ¡¡¡¡WAAAAAAA!!!!... ¿¿¿¿¿A QUIEN LE DICES TONTO MALDITO ZORRO MALAGRADECIDO????... TEME RUKAWA... --
-- ¡Hahahahahahaha... Ahora si que eres tu -- Río Rukawa sinceramente
-- ¿Huhhhhhhh?... --
-- Me gusta cuando te enojas, jejejeje... -- Volvió a reír dejando frío a Hanamichi, Rukawa reía sin darse cuenta. ¿Seria que la embriaguez no le permitía mantenerse en su fría hostilidad diaria?
-- Deberías reír mas seguido, la risa te sienta muy bien Kitsune... -- Bromeo el pelirrojo bastante sorprendido.
-- ¿Huhhhh?... Esta bien, gracias... Gracias Hanamichi... --
-- De nada Kaede... --
La noche parecía
transcurrir con la mas absoluta tranquilidad, el sonido monótono del andar del
tren estaba funcionando como somnífero porque Hana estaba durmiéndose
profundamente otra vez. Pero entonces unos gemidos lastimosos despertaron
nuevamente al pelirrojo.
Parecían llantos ahogados...
-- ¿Kitsune estas bien? -- Pregunto con voz suave, preocupado por su compañero.
-- No... -- respondió de forma sincera
-- ¿Quieres hablar? ¿Es por lo de la beca?.... --
-- Aja... --
-- No te preocupes ahora... todo tiene solución... --
-- ¿Porque mi madre se empeña en retenerme a la fuerza?... Porqueeee... ¿Por qué no acepta como soy y me deja ser feliz con lo que me gusta?... -- Balbuceo con el corazón estrujado de angustia.
Hana dio un salto y
bajo sentándose al lado de la litera de Rukawa, quedando al paralelo de la
cama. Se estiro incómodamente sobre el pequeño camarote acomodando de la mejor
manera sus largas piernas...
Apoyo el codo cerca de la almohada del Rukawa y dejo caer su cabeza sobre la
mano para mirarlo a los ojos
-- Me siento mal... -- Balbuceo Kaede con voz suave perdiéndose en los almendrados ojos cafés de su compañero... ¿Siempre habrían sido tan lindos?...
El pelirrojo apoyo la
mano sobre la frente de Kaede y el zorrito tembló... Sakuragi pensó que se
sentía enfermo, así que se puso de pie y se sentó a su lado sobre la litera.
El corazón de Rukawa golpeo con fuerza ante una cercanía que lo confundía
cada vez mas.
Se armo de valor mientras el pelirrojo lo inspeccionaba y subió la mano hasta
la altura de su rostro. Lo acaricio, lo rozo dejando deslizar sus dedos por la
piel cálida y suave del rostro Hanamichi.
Sakuragi se
sobresalto al sentir el contacto, no entendía nada... el simplemente no
entendía que estaba pasando por la mente del Kitsune en ese momento.
Rukawa lo jalo hacia si con fuerza solo para apoyar sus labios húmedos contra
los suyos en un arrebato de locura. Su cuerpo se sacudió con furia, la boca de
Sakuragi era deliciosa... El primer contacto fue tibio, suave y corto. Hana se
incorporo de inmediato sobresaltado.
-- ¿Qué haces? -- Pregunto sumamente ruborizado
Rukawa no le
contesto, solo lo miro a los ojos con la suplica reflejada en ellos. Hana, desde
hace un tiempo, había estado escondiendo en su corazón un sentimiento que no
comprendía... ¡Por dios si ambos eran hombres!... No era fácil admitir que
estaba sintiendo cosas por el zorrito.
Había entendido que lo de Haruko solo había sido una obsesión, cuando este
nuevo sentimiento había empezado a latir.
Rukawa subió
nuevamente la mano y repitió la operación acariciando su rostro. Esta vez
Sakuragi, sumamente ruborizado, cerro los ojos para disfrutar de su caricia.
De pronto se vio nuevamente asaltado por una boca sedienta que anhelaba la suya.
Unos labios calientes que le estaban robando su primer beso... entonces se
percato que estaba enredado entre dos brazos fuertes que lo abrazaban...
Rukawa atravesó con sus dedos entre el suave cabello rojo y su otra mano se
deslizo nerviosa bajo su remera...
El pelirrojo sintió entonces una mano fría que se apoyaba sobre su espalda, afirmándose con deseo. Los besos que al principio habían sido tímidos, ahora eran mas fuertes, mas apasionados... Ambas eran bocas inexpertas, sin embargo se dejaban llevar por lo que estaban sintiendo. Hana no pudo reprimir un gemido fuerte de placer al sentir su mano deslizarse hacia su bóxer...
-- ¿Zorro?... - Balbuceo casi sin aire
Pero el pensamiento
de que el alcohol tuviera algo que ver lo cortaba. Sencillamente trato de
separase, aunque de mala gana. Pero de todos modos se vio frenado por un brazo
que no quería perder su cercanía. Rukawa parecía tener otra idea porque con
las manos torpes por el alcohol y el deseo, despojo al pelirrojo de su ropa
dejándolo en ropa interior, al igual que el...
Hana se llevo la mano al rostro avergonzado cuando se dio cuenta que la única
prenda que lo cubría estaba con las demás en el suelo.
Una mano fría exploraba su cuerpo sin prisa, su excitación era evidente y
estaba muy avergonzado, su cuerpo se revelaba contra su cabeza reaccionando a
las manos de Rukawa y a sus caricias provocadoras.
-- No sigas zorro... No así... -- Gimoteó el pelirrojo angustiado.
-- ¿No te gusta? ¿No lo disfrutas?... --
-- ........................ --
Silencio que decía mas de lo que era, ciertamente si le gustaba, pero el miedo porque fuera una locura pasajera causada por el alcohol parecía doblegar su voluntad...
-- Kaede... No... Estas ebrio... no quiero que hagas algo solo por estar ebrio... --
Unos ojos azules,
profundos como el cielo, lo contemplaron sin hablar, se quedaron mirándose por
un momento cuando la cara zorruna se relajo en una sonrisa suave, solo para
encaminarse con su boca hacia el pecho musculoso del pelirrojo...
Hana gimió violentamente cuando sintió una boca caliente soplando cerca de su
sexo, una humedad suave lo cubrió lentamente para luego aumentar su ritmo. Como
una tortura... una tortura placentera que eliminaba lentamente sus sentidos
entregándolo a la pasión.
El pelirrojo se
arqueo de placer... ¿Como podría detenerlo ahora si el mismo no podía
siquiera pensar la locura que estaba haciendo?...
La necesidad de mas placer lo llevo a seguirle el ritmo con sus caderas. Empezó
a temblar y le dio un ligero empujón al Kitsune para correrlo.
Su cuerpo exploto con violencia manchando todo a su paso...
La cara del Kitsune seguía teniendo esa sonrisa sobradora de hacia un rato,
parecía estar disfrutando de la situación.
En ese momento el
pelirrojo le devolvió el favor... El calor que sentía Rukawa aumento, no iba a
poder resistir mucho mas. Tomo a Hana por la barbilla distrayéndolo para
besarlo mas y mas en los labios... Suavemente trato de preparar al pelirrojo
quien no terminaba de entender lo que estaba pasando, pero que estaba muy
relajado dejándose llevar por las circunstancias.
Hana estaba boca abajo y Kaede extendía una seguidilla de besos sobre su
espalda, el pelirrojo se estaba excitando nuevamente cuando apreció un cuerpo
cálido sobre el suyo que lo cubría con su tibieza.
Sintió dolor, un
dolor que se equiparo con la profunda sensación de placer que lo embargo al
instante siguiente, era una mezcla perfecta de ambos.
Se mordió los labios reprimiendo un grito... si estaban en un tren... ¿Cómo
iba a gritar?... Un rugido profundo acompañado de su nombre escapo de los
zorrunos labios anunciándole que había terminado. Minutos mas tarde un cuerpo
blanquecino humedecido en sudor se derrumbaba sobre el.
Los mechones de color negro ébano húmedos, descansaban contra el cuello del
pelirrojo pegándose sobre su piel.
-- Hana... fue increíble... -- Le dijo respirando suavemente una vez que se recupero.
-- Fue... Fue mi primera vez... -- Le susurro al oído cuando sintió que la presión sobre el cedía para dar paso a un cuerpo que se acomodaba a su lado y lo abrazaba con absoluto cariño.
-- También la mía... -- Admitió besándole la frente -- Y estuvo realmente increíble... --
El pelirrojo acaricio suavemente la espalda zorruna atrayéndolo contra su piel, Rukawa parecía adormilado así que quería hablar antes de que el ya no lo escuchara...
-- ¿Y ahora que zorro?... ¿Qué seremos ahora?... ¿Amigos?... Amantes?... Dime que piensas... -- Pregunto a medida que la voz se le iba quebrando por miedo a la respuesta.
Su compañero no lo
había oído, estaba profundamente dormido contra su pecho, lo contemplo por un
momento y lo recorrió con la mirada.
La piel era suave, se sentía como con cierta fragilidad al contacto, su cabello
era sedoso, suave... Su color renegrido destilaba ciertos tonos azulados... Sus
largas pestañas sobresalían realzadas por la blancura de su piel...
Sencillamente atractivo pensó.
Se acurruco mas contra el sintiendo su tibieza. Su perfume que a pesar de
todavía tener olor a alcohol, sobresalía haciendo resaltar su aroma suave...
Hana cerró los ojos con fuerza cuando lo embargo una angustia grande... sintió
miedo de perderlo... Lo estrecho contra el una vez mas.
Luego de un rato se
puso de pie, la litera era muy estrecha para que durmieran los dos... El zorro
estaba tan dormido que ni siquiera se dio cuenta cuando el pelirrojo le coloco
la ropa interior... Lo arropo con las sábanas y dándole un beso en la frente
se trepo nuevamente hacia la litera de arriba.
Hanamichi hundió su cabeza en la almohada, estaba cansado, el sueño lo fue
venciendo lentamente... Lo ultimo que vio fue el reflejo de la Luna que
acompañaba el lento andar del tren...
Mañana seria otro día.
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Final
Quizás mañana...
Esa mañana Hanamichi
despertó temprano, muy sorprendido comprobó que el zorro no estaba durmiendo,
es mas no estaba.
Minutos mas tarde lo vio volver desde el baño caminado confundido, tenia unas
ojeras que evidenciaban su cansancio.
Con la mano en la cabeza parecía avanzar con cierta torpeza, unos ojos azules
se cruzaron con los suyos haciéndolo temblar. Tenia la mirada fría, vacía, de
hielo... la mirada que siempre había tenido, la calidez que emanaba de su ser
la noche anterior había desaparecido
-- ¿Estas bien? - Le pregunto el pelirrojo algo confundido
--...................--
-- ZORRO TE ESTOY HABLANDO... ¿ESTAS BIEN? --
-- No grites Do`ahou... se me parte la cabeza... -- Explico sosteniéndose la cara con ambas manos como si eso pudiera detener la enorme molestia que sentía.
-- Jajajajajajaja... Te lo advertí... Eso te va a enseñar que no es bueno tomar alcohol -- Río de manera tonta, pero unos ojos azules y profundamente asombrados lo miraron sin saber -- Que... ¿Qué pasa? --
-- No me acuerdo de nada... ¿Que paso?... --
-- ¿Te estas burlando del Tensai, Kitsune apestoso?... --
Rukawa abrió los ojos asustado, casi sin comprender que le estaba diciendo el pelirrojo. Hana lo miro fijamente y al cabo de unos segundos comprendió lo que pasaba entonces bajo los ojos con tristeza....
-- Realmente no te acuerdas de nada ¿Verdad? --
Kaede negó
instintivamente con la cabeza, ciertamente no entendía la mirada triste de
Hanamichi...
El pelirrojo deambuló un momento por el camarote y empezó a guardar sus cosas
personales en el bolso sin mascullar media palabra mas.
Kaede llego hasta la litera, casi arrastrándose de la molestia y un tanto
intrigado decidió confiar un poco en aquel Do`ahou.
-- Solo recuerdo que fui al carro comedor y que en vez de comer, bebí varios tragos mezclándolos... Luego se me puso todo borroso... ni siquiera se como llegue acá y ni como desperté semidesnudo en tu litera... ¿Qué paso anoche Hanamichi? --
Los ojos cafés lo
miraban constantemente hasta que dejo de hablar... ¿Qué decirle si no
recordaba nada? ¿Y si realmente Rukawa no tenia tendencias homosexuales?
¿Cómo le explicaría lo que sucedió entre ellos la noche anterior?
Hana tenia la confusión pegada al rostro y la angustia de haber perdido a la
persona que mas le gustaba en el alma.
Los ojos azules lejos de parecer cálidos se clavaban fríos en su mirada, como
si una muralla invisible se hubiera vuelto a crear...
Suspiró por un momento entendiendo lo que debería hacer
El le había enseñado el cielo y ahora lo botaba al infierno para que se
ahogara con sus sentimientos mas fuertes...
-- Nada Kaede... llegaste dando tumbos a la habitación, oliendo como el mismo infierno, te ayude a quitarte la ropa para que te pudieras acostar, allí esta, ves -- Dijo señalando una pila de ropa -- Huele a vomito, te aconsejo la lleves a lavar en cuanto lleguemos al hotel... Seria mejor que nadie la viera... Si se enteran de lo que te paso te pueden llegar a suspender y a no dejarte jugar por bastante tiempo... --
La voz del pelirrojo
pareció perderse lentamente, no tenia ese tono altivo que solía, parecía
dolido y quizás algo triste
Rukawa vio al montón de ropa a un lado de la litera y comprendió de lo que
hablaba... Su fuerte dolor de cabeza no lo dejaba razonar pero intento imitar al
pelirrojo armando su bolso.
El silencio que se había formado entre los dos solo fue interrumpido por la voz
chillona de Mitsui que venia a buscarlos.
-- Buenos días... En 10 minutos llegamos, Ansai quiere que nos alistemos en el carro comedor antes de bajar... -- Musito contemplando la escena con extrañeza y preguntándose como era que no estaban peleándose ni discutiendo...
Ambos asintieron con la cabeza hasta que sintieron la puerta cerrarse nuevamente. El pelirrojo cerro por fin el bolso y lo apoyo sobre los asientos, tomo un frasquito pequeño de dentro de uno de los bolsillos y se lo extendió a su compañero. Los ojos azules se clavaron en el frasquito extrañado.
-- Tomate una ahora y una dentro de una hora, son excelentes para las jaquecas... --
--........................-- Rukawa tomo el frasco mirando su contenido, El pelirrojo se acerco hasta la puerta y solo fue detenido por una voz suave y sin resentimientos... hasta en cierto punto cálida... - Gracias Hanamichi... --
-- De nada... te espero en el salón comedor -- Le dijo esbozando una sonrisa forzada, algo no muy típico en el quien solía sonreír con simpleza.
--¡Oye!... -- Llamo suavemente antes de que desapareciera por el pasillo - ¿Estas bien? Te noto algo extraño... --
Hana suspiro largamente antes de contestar y mirándolo suavemente murmuro convencido
-- Si... estoy bien, solo perdí algo que quería mucho... No te demores demasiado -- Le dijo con una mano en alto a medida que desaparecía por el pasillo
Confundido por esta
reacción algo extraña Rukawa se quedo solo terminado el bolso. Le angustiaba
no recordar, pero por mas que quería su cabeza se lo impedía.
Levanto la ropa del rincón y la acomodo en una bolsa dentro de su equipaje,
termino de alistarse y cuando estaba colocándose su chaqueta se dio cuenta que
tenia impregnado un perfume que no era el suyo.
Si... era el del
pelirrojo, no podía entender como su ropa olía tanto a el, tan así que hasta
en su propio cuerpo podía sentir su perfume.
Con un gesto de no entender nada termino el bolso y se preparo para salir...
El recuerdo de la mirada tiste de Hana no lo dejaba en paz... ¿Qué le pasaba
al pelirrojo?
Se mordió ligeramente los labios al pensar en el, casi no se acordaba lo
sucedido con su madre... Supo a ciencia cierta que algo muy importante había
pasado en ese tren... Solo debía recordar... Saber porque esa mirada triste del
pelirrojo lo había afectado tanto. El ruido de un silbato lo saco de sus
pensamientos anunciándole que estaban cerca del lugar donde jugarían, así que
sin mas preámbulos salió del camarote para reencontrarse con el resto del
equipo...
Quizás después recordaría...
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FIN...?
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NdeA: ¿No todos los finales tienen que se felices no? De todas formas, tomatazos, reclamos, elogios y demás serán bien recibidos a
Hanaiana@yahoo.es
Este minific se lo dedico especialmente a una amiga muy loquita por Hana como yo
^#______#^ Para vos Denisse. Espero te guste
Fabiana